Hincapié 

Despacio, despacito 
casi, casi, imperceptible 
Se apropian de tu entidad, 
cual juguete en un estante, 
planean, deciden, 
escogen por ti  

¿Cómo será tu existir?
¿Qué atajos has de seguir?
¿Por qué dejarlos?  
Y contentarlos, si al menos,  
la existencia imposible
 les puedes hacer

Amarat

UN PAR DE OJOS TRISTES

los ojos tristes de un animal
que transita las calles de Lima 
buscan en mis ojos, con miedo,
la bondad de la humanidad 
de la que ha oído hablar 
pero mis pasos aprisa 
siguen de largo en la vía 
y mi aura de problemas 
se retuerce con apatía 
volteo, ha caído la mirada

ha perdido la esperanza
entre la multitud que la apaga
mi rutina no me permite retornar
me subo al bus y lo veo retirarse
cansado, soy una más que se aleja
me sumerjo en pensamientos
mas, mi inconsciente lo evoca
se cuela en mis memorias
sus huesos desahuciados
por el hambre corrosiva
este planeta no da abrigo
ni a bestias ni a humanos
y como él, mil otras caras
de animales, que no son sino,
el rostro de nuestra indiferencia
Amarat

Realidad

La realidad de lo que vemos es un 
efecto secundario de las córneas,
no está ahí ni en una cuarta parte,
es una alteración imperceptible 
 
un paralelo al multicosmos 
que recreamos ‘n’ veces, 
por lo que nos enseñan 
y lo que logramos apreciar 
 
defecto de normalidad injerto 
en nuestra médula, tanto que, 
se juzga y prohíbe en base a  
ella, pero, ¿qué es lo normal? 
 
¿Qué es la realidad? 
Lo que vivo en 4 paredes 
o la guerra en Siria 
¿qué es lo real? 
Mi conexión a internet o 
lo que pasa en la deep web 
 
¿Qué es el bien o el mal? 
Robar para comer, catolizar para mentir 
¿Hay límites? Si el universo no los tiene 
 
¿Qué diferencia a un humano  
de un meteorito inhóspito?
¿Qué nos diferencia de las bacterias?
o las plagas que se multiplican sinsentido 
que arrasan con lo gentil que queda 
de esta atmósfera salvaje 
 
porque es distinto ¿cierto? 
¡claro que no! si lo percibimos 
-a salvo- desde Plutón, pues 
si de realidades hablamos, 
esta es la situación de Tierra:
la estamos asesinando como un 
streptococcus pneumoniae a un pulmón

Amarat

Tormenta

Tengo noches pésimas
en las que mi compañía
se acaba a sorbos

en las que podría
echarme llave
en una torre alta

noches solitarias
como el alma que
deambula en pena

noches silenciosas
capaces de arrancar
una lágrima a Dios

Diosa que lucha
para no desvanecerse
ante soplos forasteros

ya llega la tormenta
ojalá esta se pase sin
muchas vidas a su cuenta

Amarat

Aerofobia

el asiento se retrae,
mi mente en blanco
se aferra a quién fue,
a las memorias vividas

los oídos se me tapan,
intento soplar a través
de ellos, no funciona,
morir es eminente

mas, en contra de lo previsto,
hallo estabilidad en el cielo,
mi ansiedad se reconforta,
al menos, hasta el siguiente vuelo

Amarat

Jilguero

Canta jilguero,
vocaliza en mis oídos,
arrulla mis neuronas,
acaricia el centro
de sus núcleos 
 
haz música para mí  
que recién despierto,
al unísono de la lluvia, 
vamos ¡toquen para mí!  
qué deleite es esta melodía;
naturaleza sobreviviente al asfalto 
 
son estos privilegios 
de los que nos faltan,
para recobrar misericordia,
para agarrar fuerzas,
para iniciar la partida 
 
¡Oh jilguero mío! 
no calles tu canto por  
edificios en construcción,
oh, jilguero mío, ojalá otros 
te conservasen de la polución,
quizá si compartieran esta visión 

Amarat

Sin educación

Me educaron para ser femenina y guardar prudencia 
dijeron que si cosas no me gustan, las debo de aguantar 
que si estoy mal, no lo muestre, que sonría y me las dé de perfecta 
ropa limpia, falda larga, cabello impecable y poco maquillaje en la cara 
cubrieron mi piel para evitar tentaciones (me  prohibieron  tenerlas) 
me contaron que no me corresponde dar  la iniciativa 
que buscar a un chico en su casa, no es de señoritas 
me  enseñaron  a  preocuparme  del qué  dirán,  
a  estar   pendiente   de   sentencias   externas 
al parecer, estas me definían, de cierta manera 
 
Me enseñaron a tejer, a bordar y a cocinar 
para convertirme en esposa, sino ¿quién me pretendería? 
me instruyeron comportarme amable y consentir, para así, 
evitar el trágico destino de la tía sin hijos  
me regalaron muñecas, para reforzar a la expectante madre 
me negaron prestársela a mi primo que quiso jugar con una 
me  atiborraron  de  Barbies  y  sus  implementos 
para que especulara comprar ropa y propiedades 
me dieron revistas, con ejemplos de mujeres que  
resaltan por  su físico, NO  su  intelecto. 
Me impusieron un  modelo  de  belleza  
para que me esforzara por caber en él 
despreciando a aquella que no lo hace, 
me dieron un rosa suave y a los chicos, un azul fuerte 
me educaron para ser princesa y esperar mi rescate 

no me dieron instrumentos para hacerlo yo solita 

me pusieron a dormir hasta la llegada del príncipe 
aquel que movería el universo por un beso mío 
me  hicieron  imaginar  perfección  garantizada 
llenándome de inseguridades en próximas relaciones 
‘quizá si no me baja la luna, no es amor verdadero’’ 
¿lo ven? nos  imponen  roles  que  crean  barreras 
a ellos que los hace verse dioses, o a nosotras, cenicientas 
 
Estudié en un colegio de mujeres y nadie mencionó si quiera  
a Mercedes Cabello de Carbonera o a Simone de Beauvoir 
ni la palabra  feminismo,  surgió alguna vez 
me hablaron de identidad, pero en la práctica,  
encontré  amonestaciones  y   oleadas  de   “no” 
me educaron para no refutar ni pensar disparejo 
para filtrarme como el común denominador 
derrochando la única biografía que poseo 

 
Me  hundieron  en   el   sistema   prusiano  
así    que    tuve    que    emerger   de    él 
mientras aún limpio sus restos y los rezagos que deja 
las  mil  etiquetas  que  aún  veo  en  rostros distantes 
de  quienes  me  juzgan   por  no  actuar  cómo  esperan,  
por no callar cuándo quieran, y la verdad, les soy sincera,  
no  hay  tiempo para  satisfacer  a  cualquiera 
únicamente has  de   ver  tu   historia   entera 
date cuenta que vale la pena  innovar la sociedad 
si eres parte de los que despiertan, comprenderás, 
puesto que  percibirás  el  llamado filantrópico 
de formar una comunidad de librepensadores 
que defienden la justicia, el amor y la equidad 
 
A todos nos han dicho cómo portarnos, qué deliberar 
encasillándonos  en  géneros o  por  creencias; 
sin embargo aportar a esta educación primitiva 
nos aparta como colectivo, volviéndonos egoístas  
que no meditan la repercusión de sus acciones 
 
A mí me educaron para ser un autómata, inanimado y vano, 
para  condenar  otras  maneras   de  reflexionar,   de  amar, 
para  acontecer  como una  oveja  extra  del  rebaño  sinfín 
mas, me alejé y vi qué requieren de mí: 

un   soldado    sin   razón    ni   pasión 

lo que hacen contigo, matándote por dentro,  
para que no te apetezca desarrollarte libre 
para que no lo desees ni causes problemas 
nos han educado para morir, ahora, pregunto: 
 
¿Los vamos a dejar? 

Amarat

(*A propósito del día de la mujer, y de la toda esta polémica que se viene dando en la educación, hay que recordar que es necesario educar para ser iguales, que lo que se nos es innato es nacer sin prejuicios y que estos solo los vamos adquiriendo en el camino… )

No te amo

no te amo, 
sin embargo, 
estoy llorando 
 
recreando alboradas 
reconstruyendo el castillo, 
qué es lo que extraño de ti 
 
no entiendo  
cómo aún hieres, 
sé que ya no estás 
 
no hay regreso 
ni poemas que  
acompañar 
 
he borrado canciones; 
sin embargo logras colarte 
como un gusano en la manzana 
 
esa minúscula grieta 
colapsa el tanque 
que se resiste a abrir 
 
pero es tan pequeña 
que no lo nota, hasta  
que un sábado explota 
 
doblo la esquina de la hoja 
para resaltar ese pasaje 
enmarco tu retrato 
 
le prendo fuego 
le tiro agua hirviendo 
y aún no lo consigo 
 
qué hago si no te olvido 
qué hago si no te amo 
¿cómo sobrevivo?

Amarat

No tienes cabida

Hay corazones trasparentes
como el canto de un ruiseñor
ellos, por contrario al anhelo,
no fueron hechos para este orbe
lo corroboran las prontas partidas,
un corazón cuyo amor es fuego vibrante
no le pertenece a la jerarquía en Tierra

esta cárcel circular que habitamos
es sólo apta para quién sobrevive
para quién manipula alientos foráneos;
no para aquellos que no ven la inmundicia
la fase decrépita en la que nos hallamos,
no, sus ojos fueron sellados,
preservando su inocencia
con bendita ignorancia

sus días fueron desborde de felicidad,
hasta el último de ellos fue matizado
con aprecio sincero por la humanidad,
ellos no vieron los hilos que nos jalan
ni sufrieron la derrota de sus sueños
¿hay acaso algo más puro que eso?

ven, alúmbranos un rato
con tus gratos recuerdos,
que el sendero se complica
o lo enmarañamos nosotros,
al decidir hurgar en los intestinos
de un monstruo llamado sistema
¡oh, luminoso ser ido! que tu fe
se me contagie con un canto

que, por lo menos, uno de nosotros,
descansa ya de la voracidad que rodea,
que, por lo menos, una de nosotras
se convertirá en polvo estelar,
mantente luz, ente pasajero,
y al menos de vez en cuando,
ven e iluminamos un tanto

Amarat

Antes de jalar el gatillo

No espero a que apuntes tu arma 
antes saco la mía, por precaución, 
la sostengo debajo de la mesa  
apuntando directo a tu vientre 
 
estoy esperando que pronuncies 
la combinación inexacta de palabras 
que proporcionen una razón inicua 
para volar el lugar en un santiamén 
 
tu lengua a penas articula silabas, 
mas, estoy dispuesta a despellejar 
tus argumentos, porque, vamos, casi 
leo tu mente a 10 cuadras de distancia 
 
repentinamente, pronuncias otra fórmula 
destruyes mis prejuicios, mi ego me ridiculiza 
muestra lo apurada que estoy en dar respuesta 
en vez de escuchar de lo que habla el opositor 
 
me demuestras que es posible sorprenderse  
que no me corresponde juzgarte sin escuchar 
y la lección más valiosa que obtengo de ti es que, 
no es conveniente portar armas en una conversación 

Amarat