Hincapié 

Despacio, despacito 
casi, casi, imperceptible 
Se apropian de tu entidad, 
cual juguete en un estante, 
planean, deciden, 
escogen por ti  

¿Cómo será tu existir?
¿Qué atajos has de seguir?
¿Por qué dejarlos?  
Y contentarlos, si al menos,  
la existencia imposible
 les puedes hacer

Amarat

Realidad

La realidad de lo que vemos es un 
efecto secundario de las córneas,
no está ahí ni en una cuarta parte,
es una alteración imperceptible 
 
un paralelo al multicosmos 
que recreamos ‘n’ veces, 
por lo que nos enseñan 
y lo que logramos apreciar 
 
defecto de normalidad injerto 
en nuestra médula, tanto que, 
se juzga y prohíbe en base a  
ella, pero, ¿qué es lo normal? 
 
¿Qué es la realidad? 
Lo que vivo en 4 paredes 
o la guerra en Siria 
¿qué es lo real? 
Mi conexión a internet o 
lo que pasa en la deep web 
 
¿Qué es el bien o el mal? 
Robar para comer, catolizar para mentir 
¿Hay límites? Si el universo no los tiene 
 
¿Qué diferencia a un humano  
de un meteorito inhóspito?
¿Qué nos diferencia de las bacterias?
o las plagas que se multiplican sinsentido 
que arrasan con lo gentil que queda 
de esta atmósfera salvaje 
 
porque es distinto ¿cierto? 
¡claro que no! si lo percibimos 
-a salvo- desde Plutón, pues 
si de realidades hablamos, 
esta es la situación de Tierra:
la estamos asesinando como un 
streptococcus pneumoniae a un pulmón

Amarat

Rompiendo

Un infinito de posibilidades se te abre de par en par,
por un talento innato como desconocido, 
nociones que van contra tu programación de hombre perfecto, 
lucen más tentadoras ahora que la enfermedad te persigue,
no hay mucho que desaprovechar,  
la ocasión de convertirte en alguien -de salir del montón- 
comienza a saciarte de poder,  
comienza a satisfacerte como nada antes 
 
ya no eres a quien asaltan desapercibido, 
comienzas a notar, que eres tú el peligro,  
que eres tú al que temen y respetan,
dejaste de ser un individuo moral inmerso en las doctrinas diarias, 
te miraste al espejo, preguntándote: ¿por qué no? 
te colmaste del espacio que terminó por contaminarte,  
que te dejó desnudo y sin hogar,
abandonaste la trayectoria, la razón,  
la ambición se apoderó de ti 
 
cual perro hambriento que mata por comer, que mata por placer, 
te dejaste yacer en la riqueza fútil,  
finalizando con la simplicidad de los desayunos,  
modificando tus objetivos por lo que la industria quiso de ti: 
un sujeto despiadado, apto de cualquier acto ruin; 
maniobraste y maltrataste,  
aún en tus acciones, observamos  
tu curiosidad tardía por lo restringido 
 
un hombre al que la muerte espera y ya no teme,  
un hombre al que le negaron palabra cuando joven, 
al que le exigieron optar por el bien,
llenándole de tabúes, que vienes a enfrentar, 
un hombre, únicamente eso,  
en su más nefasta humanidad,
y pues, en cada historia se paga el daño ejercido, 
a ti, no te quedaba vuelta atrás, 
probaste del cielo quedándote sin respiro 
 
tuviste que reponer tremenda cuota de libertinaje, 
redimiéndote a tu manera atípica, aceptando consecuencias, 
retornando un poco de las almas que robaste,
-a pesar de eso- eres tú lo que nos evoca, 
que lo bueno puede esconder lo malo  
y que en lo malo, logras encontrar bondad 

Por eso, te echo de menos,  
cada que te pienso,  
Walter White. 

Amarat

Sin educación

Me educaron para ser femenina y guardar prudencia 
dijeron que si cosas no me gustan, las debo de aguantar 
que si estoy mal, no lo muestre, que sonría y me las dé de perfecta 
ropa limpia, falda larga, cabello impecable y poco maquillaje en la cara 
cubrieron mi piel para evitar tentaciones (me  prohibieron  tenerlas) 
me contaron que no me corresponde dar  la iniciativa 
que buscar a un chico en su casa, no es de señoritas 
me  enseñaron  a  preocuparme  del qué  dirán,  
a  estar   pendiente   de   sentencias   externas 
al parecer, estas me definían, de cierta manera 
 
Me enseñaron a tejer, a bordar y a cocinar 
para convertirme en esposa, sino ¿quién me pretendería? 
me instruyeron comportarme amable y consentir, para así, 
evitar el trágico destino de la tía sin hijos  
me regalaron muñecas, para reforzar a la expectante madre 
me negaron prestársela a mi primo que quiso jugar con una 
me  atiborraron  de  Barbies  y  sus  implementos 
para que especulara comprar ropa y propiedades 
me dieron revistas, con ejemplos de mujeres que  
resaltan por  su físico, NO  su  intelecto. 
Me impusieron un  modelo  de  belleza  
para que me esforzara por caber en él 
despreciando a aquella que no lo hace, 
me dieron un rosa suave y a los chicos, un azul fuerte 
me educaron para ser princesa y esperar mi rescate 

no me dieron instrumentos para hacerlo yo solita 

me pusieron a dormir hasta la llegada del príncipe 
aquel que movería el universo por un beso mío 
me  hicieron  imaginar  perfección  garantizada 
llenándome de inseguridades en próximas relaciones 
‘quizá si no me baja la luna, no es amor verdadero’’ 
¿lo ven? nos  imponen  roles  que  crean  barreras 
a ellos que los hace verse dioses, o a nosotras, cenicientas 
 
Estudié en un colegio de mujeres y nadie mencionó si quiera  
a Mercedes Cabello de Carbonera o a Simone de Beauvoir 
ni la palabra  feminismo,  surgió alguna vez 
me hablaron de identidad, pero en la práctica,  
encontré  amonestaciones  y   oleadas  de   “no” 
me educaron para no refutar ni pensar disparejo 
para filtrarme como el común denominador 
derrochando la única biografía que poseo 

 
Me  hundieron  en   el   sistema   prusiano  
así    que    tuve    que    emerger   de    él 
mientras aún limpio sus restos y los rezagos que deja 
las  mil  etiquetas  que  aún  veo  en  rostros distantes 
de  quienes  me  juzgan   por  no  actuar  cómo  esperan,  
por no callar cuándo quieran, y la verdad, les soy sincera,  
no  hay  tiempo para  satisfacer  a  cualquiera 
únicamente has  de   ver  tu   historia   entera 
date cuenta que vale la pena  innovar la sociedad 
si eres parte de los que despiertan, comprenderás, 
puesto que  percibirás  el  llamado filantrópico 
de formar una comunidad de librepensadores 
que defienden la justicia, el amor y la equidad 
 
A todos nos han dicho cómo portarnos, qué deliberar 
encasillándonos  en  géneros o  por  creencias; 
sin embargo aportar a esta educación primitiva 
nos aparta como colectivo, volviéndonos egoístas  
que no meditan la repercusión de sus acciones 
 
A mí me educaron para ser un autómata, inanimado y vano, 
para  condenar  otras  maneras   de  reflexionar,   de  amar, 
para  acontecer  como una  oveja  extra  del  rebaño  sinfín 
mas, me alejé y vi qué requieren de mí: 

un   soldado    sin   razón    ni   pasión 

lo que hacen contigo, matándote por dentro,  
para que no te apetezca desarrollarte libre 
para que no lo desees ni causes problemas 
nos han educado para morir, ahora, pregunto: 
 
¿Los vamos a dejar? 

Amarat

(*A propósito del día de la mujer, y de la toda esta polémica que se viene dando en la educación, hay que recordar que es necesario educar para ser iguales, que lo que se nos es innato es nacer sin prejuicios y que estos solo los vamos adquiriendo en el camino… )

Poeta

Maldito Pablo,
que con tus versos 
me condenaste a amar,
te proclamo insensato
porque me enamoraste 
como a cien mil mujeres,
con letras de cariño falso 
 
Aquellas que aspiré 
hasta hartarme, hasta arrojar, 
hasta que mi nariz sangró sin parar,
por no poder retener en mi cuerpo 
ni una pizca más de ese reciclaje,
de palabras que suenan bonito 
pero que no contienen mensaje 
 
te expongo porque te quise, 
a ti y tus promesas ligeras 
de una fantasía barata,
a ti y tu efecto sinestésico, 
te maldigo, Neruda, con el 
hechizo de la revuelta de brujas, 
que miles como tú no vieron venir

Amarat