Poeta

Maldito Pablo,
que con tus versos 
me condenaste a amar,
te proclamo insensato
porque me enamoraste 
como a cien mil mujeres,
con letras de cariño falso 
 
Aquellas que aspiré 
hasta hartarme, hasta arrojar, 
hasta que mi nariz sangró sin parar,
por no poder retener en mi cuerpo 
ni una pizca más de ese reciclaje,
de palabras que suenan bonito 
pero que no contienen mensaje 
 
te expongo porque te quise, 
a ti y tus promesas ligeras 
de una fantasía barata,
a ti y tu efecto sinestésico, 
te maldigo, Neruda, con el 
hechizo de la revuelta de brujas, 
que miles como tú no vieron venir

Amarat

Máquina de Escribir

estoy cansada, mas, 
hay tantos párrafos 
que aún no he leído 
que requiero crearlos 
identificarme en frases 
¡burda manera de existir! 
 
determinar con un lápiz 
quién vive o quién no 
qué labios perduran 
a través de décadas 
qué heridas conservo 
para sangrarlas luego 
 
regocijarme en el odio, 
volver a llorar las penas, 
explotarlas, recurrir a ese 
sentir, una y otra y otra vez 
inundarme de esta náusea 
de ese olor a leche podrida 
 
sobre-poblar tu cerebro 
con voces intermitentes 
de psicópatas y amantes 
enfurecidos, hablando a la par 
de la voz interna, que evoca 
las victorias y las tinieblas 
 
estoy a un salto  
de perder la cordura 
(les he advertido antes) 
en líneas premonitorias 
es eso, o, quizá he invertido  
muchas horas en esto de escribir

Amarat

Definitivo

fuego, foto  editada .png

Y aquí estamos, amor,
llegamos al punto de no retorno
¿cierto? ¡¿Tienes idea cómo dueles?!
como una daga clavándose entre
mi aorta, reiteradas veces

abres mi esternón, expones mis cavidades
para acunar tu ausencia en un rincón de mi pecho
me provocas taquicardias, mi corazón se electrocuta

porque creo que si te escribo otra vez -más-
ahora sí, en definitiva, algo en mí se quebrará
así que es posible que cuando ponga
el último de los puntos en este poema
nada vuelva a ser como antes era…

es probable que en este intervalo mate un ente,
enmarañe versos, para despistar entre líneas
cómo te pierdo, y en ti, mi juventud de luz

por ende, lo pospongo; pasan horas entre
rima y rima, pauso, entre puntos suspensivos
quiero ganarle al tiempo, que se esmera en
pasar lento, como un caracol buscando nido,
te busco yo, aun sabiendo que has partido

y en ti hallo ausente el boleto de retorno
no eres más que un asiento vacío
la ciudad a la cual no regreso

a pesar de ello, me aferro en escribirte
¡demonios! Me temo que si paro de hacerlo
perderé tu nombre en mi agenda del 2016
que, no quiere atarse a tus recuerdos, pero,
ha borrado los malos y extraña los buenos

así que voy a las puertas del infierno
y con ese fuego, prendo las cartas enviadas
incinero las páginas escritas y los planes predichos

quedas atado, por el talón de Aquiles
a los años pasados que no volverán
y con estas letras, te condeno
a vivir por siempre, en tu memoria
en la mía, y en la de los que nos lean

con estas palabras, amor mío,
(y con las nos sentenciaste, tú)
nos pongo, entonces, un punto final

Amarat