No le conoces

Tú no sabes quién es,
no conoces su entorno,
ni a quienes ha querido,
no has oído sus historias,
cuáles son sus tendencias
cuáles son sus desaciertos
cuán grande son sus sueños
o cuán inmensas sus aspiraciones

no estás en su pellejo no batallas sus riñas,
ni defiendes sus propósitos, no cargas su malestar,
no has curado sus dolencias y menos estarás en
sus caídas o brindando cuando alcance alegrías,
tú no le conoces, no eres un pariente ni un amigo
no estuviste cuando necesito a alguien ni estarás
cuando lo vuelva a requerir, no quieres entender
ni te preocupa comprender qué es lo que siente

no deseas ayudar, solo ¡quieres imponerte!
y, ¿por qué las opiniones son ley?
no te metas donde no te compete,
no interfieras en nuestra autonomía,
que aunque exijas, no es tu elección,
es nuestro cuerpo y mi palabra es religión,
no aquella que impones, que restriegas
con tal de sentirte superior al resto

trágate comentarios superfluos, desiste,
nadie debe seguir tu patrón ni tus modales,
que te baste con tus creencias y tus desventuras,
confórmate con lo que piensas, sin imponerlo a
quien no comparten tu visión, ni seguirá tus reglas,
¡bienaventurados los que respetan! ¡los que toleran! 

que se vayan a la mierda los que no,
déjanos decidir tranquilas y
líbranos ¡ya! de tu prisión 

Amarat

ps: Este poema lo escribí hace años, cuando marchábamos por el ABORTO LEGAL en casos de violación en el Perú, y aún asi se nos fue negado, ahora, en cambio, nuestras hermanas argentinas han alcanzado un paso enorme, son un ejemplo de lo que hace la lucha en conjunto, asambleas, marchas y mucha sororidad. Es suceso histórico. ¡La emoción no cabe en mi! Un abrazo a todas ustedes, ¡genias!

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Perfecta

Ya estuve ahí, ya fui esa persona,
la que no arriesga, la que no empieza,
quien observa incierta y que nunca acierta,
ya pagué deudas de generaciones pasadas,
de mujeres inexistentes que no protestaron,
creyendo en los engaños que les contaron

Me vi ancha, me vi tonta y loca,
me vi insuficiente en el espejo,
me vi fea, me vi perversa e insegura,
me vi lo suficiente para no hacerlo más,
me cansé de buscar la perfección indicada,
de tener que anhelar a la familia soñada,
de preocuparme de lo que otros quieren 

¡y vaya que miles quieren un trozo de mí!
un vientre de alquiler, la ama de casa que limpia callada,
que va a la iglesia, que cree en el destino, la suerte y el azar,
aquella mujer que se quiere tanto como para no engordar,
como para no fumar, como para no insultar; la chica
que nace para ser sombra de un caballero más

no soy esa dama prudente y eso no me hace mala,
no soy esa señorita que no discute para complacer,
que no tiene sugerencias, que no expresa ni siente,
no  estoy  para  ser  aquello  que  requieren  de  mí:
la mujer que no disfruta su libido, que no habla de intimidad,
porque es tabú mientras va presa en prejuicios y estereotipos,
muchos de los que viví y que ya no alcanzo a ser

En esta, mi vida; la ilusión mejor cantada de libertad,
bajo los parámetros de mis grandes limitaciones,
en esta, mi vida, no soy esa perfecta mujer y no me culpo más,
fui el reflejo de una sociedad banal, de los sueños de parientes
más viejos que en sus tumbas, revolviéndose están, así que sí, 
ya complací a quiénes dijeron qué debo lucir o pensar 
 
ya me vestí y me desvestí, ya guardé silencio y dejé de razonar
ya cedí, ya resistí, ya puse la otra mejilla y tragué mis lágrimas
ya fui poco fuerte,  ya  les  permití  derrotarme
me vi como objeto de publicidad, ya me sentí compañía 
ya me perdí entre habladurías y competencias ridículas,
con  mujeres a la par de capaces que yo,
ya caí en lo más bajo: odié hallarme mujer

y no lo haré más, porque entiendo, esa no soy yo
solo la mejor versión de la intolerante, la no creyente,
la de los malos días y de los pésimos hábitos
no más la damisela en peligro sino una
mente emancipada que se acierta cada jornada
la persona que decide convertirse en quién desea

independiente de estereotipos que encasillan
que nos apartan de nuestro lado humanitario
los que nos dicen que amar diferente es malo
aquellos que nos hacen dispersarnos, así que no,
hoy no esconderé quién soy para agradarles
no estoy aquí para lidiar con apetitos ajenos
hoy no, no,  ni  nunca  más.

Amarat

*La foto la saqué de una campaña de Victoria Secret llamada “The perfect body”.Y sí, eran en mayoría rubias, todas delgadas y altas. Como si ese fuera el único tipo de cuerpo perfecto. Este poema fue el primero que hice para sanarme como mujer, el primero para entender cuántas veces me perdí y el camino para no volver a hacerlo. Lo escribí el 05/11/2013 y aún trabajo en ello 🙂

perfecta

 

Unas horas antes

Estuve en ese bus,
en la misma ruta, quizá
el mismo asiento, pero horas antes.

Pensé en todas las posibilidades
que me acogerían esa tarde
los sueños que me esperan

mi familia recibiéndome en casa
pensé ¡Vaya soy libre y feliz!
después de un día de trabajo

y sin embargo, al llegar,
por las noticias me entero:
Eyvi no tuvo la misma suerte

Un acosador le ha prendido fuego
porque no puede poseerla, por lo
que es mejor que esté muerta

a que sea una mujer libre
y yo me pregunto ¿qué tanto
les aterra? Que seamos nuestras

que tomemos decisiones
en nuestro cuerpo que
no les conciernen a ellos

y es que estoy harta
de decir que nos matan
de temer que sea mi hermana

no queremos ser cifras
para un país feminicida
que nos entierra vivas

que elige no creernos
aun con pruebas de por medio,
porque somos mujeres y no le es suficiente

así que eligen estigmatizarnos,
llamándonos feminazis y locas,
eligen cosificarnos, compartiendo

nuestras fotos en sus grupos,
mofándose de cuando protestamos
y defendemos nuestros derechos

para luego ir con la cabeza gacha
proclamando que no son todos
los que asesinan y violan

cuando eso no es lo que importa,
cuando el peligro que vivimos en el Perú, por
ser mujer, es tan tangible que está a unas horas de distancia

Amarat

*Da tanta impotencia que existan casos como el de Eyvi Agreda, y da cólera que no nos crean cuando decimos que alguien nos acosa hasta que nos hace daño y es demasiado “real” para negarlo. Es un asco tener que seguir hablando de lo mismo, cuando lo que se pierde mientras tanto, son vidas humanas.

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Mujeres

Todos están prestos a hablar de ellas, 
hacen eco de sus pasos, con una balada, 
retratan su rostro con cientos de acuarelas, 
acogen su aguda voz, la ponen en cuerdas, 
incluso hacen nacer mármol de sus curvas, 
de sus cabellos logran innovar estructuras, 
de su cadáver se abren mausoleos y rosas 
 
en sus fuentes se renuevan los peregrinos, 
en sus caderas se enrollan cual pequeño niño, 
en sus vientres reposan cualquier pensamiento, 
en sus piernas despierta uno que otro, repentino, 
en sus oídos confesiones profundas han dormido, 
embelesados ellos admiran ¡tan hermosas criaturas! 
 
pero ¡vaya! no han notado que no somos sirenas, 
ni fábulas fantásticas, ni religiones, ni mitología, 
ni estamos echas de papel, ni de ninguna costilla, 
que no somos piezas a vislumbrar en un museo, 
que nuestro andar diario no es ninguna pasarela, 
no quieren entender ¡no somos hechas de arcilla! 
 
el androcentrismo ha hecho de ellas –nosotras-   
no intérpretes, no, sino una puta que los abandonó 
con la bragueta a medio cerrar, sin los zapatos puestos, 
-es que eso les da miedo- mirar más allá de sus pinturas, 
resolvernos más allá de lo aprehendido de otros resentidos, 
mirarnos a los ojos, no al escote ni el trasero, mirarnos el alma, 
les espanta verse desnudos en nuestras pupilas llenas de sabiduría 

les angustia que decidamos sobre y por nosotras, 
les da pesadillas imaginarnos abortando porque sí, 
porque no siempre, ni todas, queremos ser madres,  
les aterra a más no poder el observarnos menstruando, 
vernos en nuestros días malos, vernos desobedecerlos 
cuando salimos de lo prefabricado y vamos despeinadas 
 
cuando nos sentimos libres, libres en un orgasmo, 
cuando nos equivocamos y no somos estas señoritas 
que aparecen en las películas, que no somos esculturas, 
sino piel y arrugas, granos y estrías y celulitis por doquier; 
les escandaliza cuando somos sinceras y no poseemos filtros, 
aún no entiendo qué les asusta, tampoco podré comprenderlos 
 
porque a mí me gusta el sendero que sale de la ruta, 
me gustan mujeres en sus buenos días o trasnochadas, 
mujeres guerrilleras, mujeres que no ceden sus anhelos, 
mujeres que se aman primero; por ellas me reconstruyo, 
por ellas el cambio de clima, por ellas, canto de revolución,  
aunque nos enseñen a odiarnos, yo les juro mujeres, les amo 
 
Amo los distintos volúmenes de cabello que tenemos, 
amo los distintos tonos de voz alzándose en protesta, 
amo sus pasiones y acciones, sus puños de defensa, 
o cuando, como águilas sobrevuelan el cielo sureño 
por cuidar su nido; amo su creatividad desbocada, 
la locura por la cual le acusan de bruja, les amo y 
mañana cuando conozca nuevas, les amaré más

Amarat

Algo que aprendí al descubrirme feminista, fue a amar nuestras diferencias, cuando lo hice, cuando decidí no hablar mal de otras mujeres y no catalogarlas en “linda o fea” “gorda o flaca” me di cuenta de lo mucho que me perdía, ahora antes de criticar, trato de decir un cumplido ¿saben? Ya tenemos a un “mundo” que nos critica ¿por qué hacerlo entre nosotras? Así que hoy en el #Díadelamujer quiero celebrar a las mujeres de mi vida y animarlas a emprender la lucha por la equidad. Un abrazo y un gran beso ❤ ¡sigamos protestando, que juntas cambiaremos el mundo 😉

4 poemas de Artwood

margaret artwood.jpg

LOS POETAS RESISTEN

Los poetas resisten.
Es difícil librarse de ellos,
aunque Dios sabe que se ha intentado.
Nos los encontramos en el camino
en actitud mendicante, con sus platos,
una costumbre ancestral.
No tienen nada,
excepto moscas secas y céntimos falsos.
Nos miran como pasmados.
¿Están muertos o qué?
Sin embargo, tienen esa mirada irritante
de los que saben más que nosotros.

¿Saben más de qué?
¿Qué es lo que alegan saber?
Escupidlo, les silbamos.
¡Decidlo claro de una vez!
Si buscas una respuesta sencilla,
entonces fingen estar locos,
o borrachos, o pobres.
Se pudieron esos disfraces
hace algún tiempo,
esos jerséis negros, esos andrajos;
ahora pueden quitárselos
Y tienen problemas con sus dientes.
Ésa es una de sus cargas.
Les vendría bien ir al dentista.

También tienen problemas con sus alas.
No se muestran dispuestos a colaborar
con nuestro departamento de vuelos.
Ya no planean, no resplandecen,
no bromean.
¿Para qué demonios les pagamos?
(Imagina que les pagamos.)
No pueden despegar
con sus plumas enlodadas.
Si vuelan, es hacia abajo,
hacia la húmeda tierra gris.

Idos, les decimos,
y llevaos vuestra aburrida tristeza.
No os queremos aquí.
Se os ha olvidado cómo decirnos
lo sublimes que somos.
Que el amor es la respuesta,
siempre nos gustó ese verso.
Se os ha olvidado cómo hacernos la pelota.
Ya no sois sabios.
Habéis perdido vuestro esplendor.

Pero los poetas resisten.
No se puede decir que no son tenaces.
No saben cantar, no saben volar.
Sólo saltan y croan
y se golpean contra el aire
como si estuvieran en jaulas,
y cuentan el viejo chiste.
Cuando les preguntan, responden
que dicen lo que deben.
¡Jopé, qué pretenciosos son!

Sin embargo, saben algo.
Hay algo que sí que saben.
Algo que están susurrando.
No alcanzamos a oírlo.
¿Será sobre el sexo?
¿O sobre el polvo?
¿O sobre nuestro miedo?

MARGARET ATWOOD (De “La puerta”, 2007)
(Traducción de María Pilar Somacarreras Íñigo)

 

LECTURA DE POEMAS

Al mirar al poeta -al poeta famoso-
que revuelve sus entrañas, prepara
su cúmulo de pensamientos destructivos
y deseos vergonzantes,
sus odios rancios, sus tenues pero agudas ambiciones,
no sabes si ser sarcástico o agradecido,
al ver que él se confiesa por nosotros.

Desafienate, lleva un jersey suave,
no negro, sino amarillo pálido
como un sorbete de crema, el color
que compras a tus hijos cuando no quieres parecer sexista,
y su rostro de frente inquieta
flota sobre el oscuro fondo del escenario,
sus rasgos poco definidos
como el sol a través de la neblina;

y comprendes cómo era esta cara, una vez,
cuando era un muchachito ansioso
de puntillas y en equilibrio, que se miraba al espejo
y se preguntaba, ¿Por qué no puedo ser bueno?
y luego, ¿Son éstos mis verdaderos padres?
Y después, ¿Por qué el amor hace tanto daño?
Y más tarde, ¿Quién causa las guerras?

Quieres cogerlo en brazos
y contarle un montón de mentiras.
La gente normal no pregunta estas cosas,
podrías decir. En su lugar, vamos a fornicar.
Sabes bien que mujeres más estúpidas que tú
lo han propuesto como remedio para todos los males
de la mente y el alma. Tú juraste no caer nunca en ello,
así que haces una excepción con él.

Pero él sólo respondería,
Te he hablado de mis costras y de mis compulsiones,
mis repugnantes tormentos, mi falta de dignidad…
sólo te ensuciaría.
¿Por qué molestarte?

Y tú contestarías:
Nadie te obligó a hacer esto,
a tontear con las sílabas y el dolor,
a rodar desnudo por los cardos
y sacar tu lengua en las espinas.
Podrías haber sido albañil.
Podrías haber sido dentista.
Estar cubierto de una costra dura. Ser impasible.

Pero es inútil. Muchos albañiles
se han volado los sesos con pistolas,
de pura desesperación. En los dentistas, el porcentaje es más alto.
Quizá sea en lugar de, el escribir poesía.
Quizá esa sarta de palabras,
que ahora sale de él cual vena despellejada,
es lo que lo mantiene atado
a unos metros cuadrados de esta tierra.

Así que sigues mirando, mientras se desolla a sí mismo
en un éxtasis de auto-reproche,
ahora ya está en ropa interior,
lleva una saya de crin y unas cadenas
-fíjate bien: éstas son metáforas-
y comprendes que, al fin y al cabo,
tiene una destreza inconsciente, como hacer collares de cuentas
o destripar una caballa.
Existen técnicas o trucos para ello.

Pero en el momento en que te sientes engañado,
su voz se interrumpe de forma abrupta. Asiente levemente
y sonríe, hace una pausa;
y tú sientes el aliento que respiras
como un puño de aire que te golpea,
y te unes al aplauso.

MARGARET ATWOOD (De “La puerta”, 2007)
(Traducción de María Pilar Somacarreras Íñigo)

 

UNA MUJER POBRE APRENDE A ESCRIBIR

Está en cuclillas, los pies desnudos,
abiertos, sin
gracia; la falda metida alrededor de los tobillos.

Tiene la cara marchita y agrietada.
Parece vieja,
más vieja que nadie.

Probablemente tiene treinta años.
Sus manos, también arrugadas y agrietadas,
garabatean con torpeza. Su pelo está escondido.

Escribe con un palo, laboriosamente,
en la tierra húmeda y gris,
mientras frunce, con ansiedad, el ceño.

Escribe letras grandes, anchas.
Ahí está, terminada,
su primera palabra hasta ahora.

Nunca pensó que podría hacerlo,
ella, no.
Eso era para otros.

Mira hacia arriba, sonríe
como disculpándose,
pero no lo hace; esta vez, no; ahora sí lo hizo bien.

¿Qué está escrito en el barro?
Su nombre. No podemos leerlo.
Pero lo podemos adivinar. Mira su cara:

¿Es una Flor gozosa? ¿Radiante? ¿Sol reflejado en el Agua?

MARGARET ATWOOD (De “La puerta”, 2007)
(Traducción de María Pilar Somacarreras Íñigo)

HAS OÍDO AL HOMBRE QUE AMAS

Has oído al hombre al que amas
hablando consigo mismo en el cuarto de al lado.
No sabía que le escuchabas.
Pegaste el oído al muro
pero no conseguías captar las palabras,
sólo una especie de ruido sordo.
¿Estaba enfadado? ¿Estaba maldiciendo?
¿O era una especie de comentario
como una larga y críptica nota al pie en una página de versos?
O buscaba algo que había extraviado,
como las llaves del coche?
Entonces, de repente, se puso a cantar.
Te asustaste
porque era algo nuevo,
pero no abriste la puerta, no entraste,
y siguió cantando con su voz grave, desafinada,
densa y dura como el brezo.
La canción no era para ti, no te mencionaba.
Tenía otra fuente de contento,
nada que ver contigo en absoluto,
era un hombre desconocido, que canta en su cuarto, solo.
¿Por qué te sentiste tan dolida, y tan curiosa,
y al mismo tiempo tan feliz,
y también tan libre?

MARGARET ATWOOD (De “La puerta”, 2007)
(Traducción de María Pilar Somacarreras Íñigo)

margaret-artwood

Sin educación

Me educaron para ser femenina y guardar prudencia 
dijeron que si cosas no me gustan, las debo de aguantar 
que si estoy mal, no lo muestre, que sonría y me las dé de perfecta 
ropa limpia, falda larga, cabello impecable y poco maquillaje en la cara, 
cubrieron mi piel para evitar tentaciones (me  prohibieron  tenerlas) 
me contaron que no me corresponde dar  la iniciativa, 
que buscar a un chico en su casa, no es de señoritas, 
me enseñaron a preocuparme del qué  dirán,  
a estar pendiente de sentencias externas 
al parecer, me definían, de cierta manera 
 
Me enseñaron a tejer, a bordar y a cocinar 
para convertirme en esposa, sino ¿quién me pretendería? 
me instruyeron comportarme amable y consentir, para así, 
evitar el trágico destino de la tía sin hijos  
me regalaron muñecas para reforzar a la madre expectante,
me negaron prestársela a mi primo que quiso jugar con una,
me  atiborraron  de  Barbies  y  sus  implementos 
para que anhelara comprar ropa y propiedades,
me dieron revistas con ejemplos de mujeres que  
resaltan por su físico, NO  su  intelecto.

Me impusieron un  modelo  de  belleza  
para que me esforzara por caber en él 
despreciando a aquella que no lo hace, 
me dieron un rosa suave y a los chicos, un azul fuerte 
me educaron para ser princesa y esperar mi rescate
no me dieron instrumentos para hacerlo yo solita
me pusieron a dormir hasta la llegada del príncipe
aquel que movería el universo por uno de mis besos
me hicieron soñar un hombre de perfección garantizada,
supuesto que me dio inseguridades en relaciones futuras,
‘quizá si no me baja la luna, no es amor verdadero’’ 
¿lo ven? nos  imponen  roles  que  crean  barreras 
a ellos que los hace verse dioses, o a nosotras, cenicientas 
 
Estudié en un colegio de mujeres y nadie mencionó si quiera  
a Mercedes Cabello de Carbonera o a Simone de Beauvoir 
ni la palabra  feminismo,  surgió alguna vez 
me hablaron de identidad, pero en la práctica,  
encontré  amonestaciones  y   oleadas  de   “no” 
me instaron no refutar ni pensar disparejo 
para filtrarme como el común denominador 
derrochando la única biografía que poseo 

Me  hundieron  en   el   sistema   prusiano  
así   que   tuve   que   emerger  de   él 
mientras aún limpio sus restos y los rezagos que deja 
las  mil  etiquetas  que  aún  veo  en  rostros distantes 
de  quienes  me  juzgan   por  no  actuar cómo esperan,  
por no callar cuándo quieran, y ¿les soy sincera?
no  hay  tiempo para satisfacer a cualquiera 
únicamente has de ver tu historia entera 
nota que vale la pena innovar la sociedad;
si eres de los que despiertan, comprenderás, 
puesto que percibirás el llamado filantrópico 
de formar una comunidad de librepensadores 
que defienden la justicia, el amor y la equidad 
 
A todos nos dicen cómo portarnos, qué deliberar 
encasillándonos  en  géneros o  por  creencias; 
sin embargo aportar a esta educación primitiva 
nos aparta como colectivo, nos vuelve egoístas,
seres que no meditan la repercusión de su accionar 
 
A mí me educaron para ser un autómata, inanimado y vano, 
para  condenar  otras  maneras   de  reflexionar,   de  amar, 
para  acontecer  como una  oveja  extra  del  rebaño  sinfín 
aléjate, verás qué requieren de ti: un soldado sin razón ni pasión,
esto es lo que hacen con nosotros, matándonos por dentro,  
para que no nos apetezca desarrollarnos libres,
para que no lo deseemos ni causemos ‘problemas’
nos educan para morir, ahora, pregunto: 
 
¿Los vamos a dejar? 

Amarat

(*A propósito del día de la mujer, y de la toda esta polémica que se viene dando en la educación, hay que recordar que es necesario educar para ser iguales, que lo que se nos es innato es nacer sin prejuicios y que estos solo los vamos adquiriendo en el camino… )

SIN EDUCACIÓN

Taciturno

Mi cara está cambiando
en ella veo el tiempo
la infancia olvidada
las marcas de risa
párpados cansados
ojeras pronunciadas

en sus rendijas
despisto nuevos lunares
costras y puntos establecidos
que han dejado aquellos años,
pensamientos maquiavélicos
constantes trasnochadas

mi rostro es una historia
que se proyecta sola
cuenta de triunfos,
de lo abandonado
el perfil es identidad
y a la vez, lo que limita

Amarat

taciturnoindira_gandhi

Propiedad Privada

No pido dominio
en propiedades foráneas
pido trabajo y control
sobre mis cultivos

no voy imponiendo leyes
en territorios impropios
impongo mi voluntad
sobre mis límites

No solicito campos
ni un pedazo de tierra
sino el estómago
con el que nací

no cruzo fronteras
por mero capricho 
¿por qué otros sí?
siembra tus decisiones

fuera de mi guarida, que
aunque ares con fuerza
aquí tu desforestación
no se aplica

Amarat

nviembre 2015

Jamás se regresa

martha-rivera-grande-blanco-y-negro

“No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe.
No te enamores de una mujer culta, maga, delirante, loca. No te enamores de una mujer que piensa, que sabe lo que sabe y además sabe volar; una mujer segura de sí misma.
No te enamores de una mujer que se ríe o llora haciendo el amor, que sabe convertir en espíritu su carne; y mucho menos de una que ame la poesía, o que se quede media hora contemplando una pintura y no sepa vivir sin la música.
No te enamores de una mujer a la que le interese la política y que sea rebelde y sienta un inmenso horror por las injusticias. Una que no le guste para nada ver televisión. Ni de una mujer que es bella sin importar las características de su cara y de su cuerpo.
No te enamores de una mujer intensa, púdica, lúcida e irreverente. No quieras enamorarte de una mujer así. Porque cuando te enamoras de una mujer como esa, se quede ella contigo o no, te ame ella o no, de ella, de una mujer así, jamás se regresa…”

 

Martha Rivera Garrido, poeta dominicana.

COLLAPSE THE ECONOMY

(Abajo video con subtítulos)

Studies predict that if women stopped buying cosmetic products and services, every economy in the world would collapse overnight. This is a call to collapse the economy.

Let’s cover our scented tampons in hairspray, light them on fire,
and throw them at Maybelline’s headquarters.
Let’s take all our leftover lotions and soaps
and make the world’s largest slip -n- slide down Capitol Hill.
Weight Watchers will have a whole new meaning,
like, just wait and watch as I burn this motherfucker down.

Imagine — what could we do with all these Spanx?  
Probably make some sort of catapult to launch
our skin-softening bath bombs into enemy territory.
Victoria’s Secret? Is that she’s GOING OUT OF BUSINESS.
I have picked at my body like a scab.
I have squeezed at my face in the mirror
until no more me could come out of me.
I changed my outfit eight times before I got here.

Oh you thought we were gonna stop at burning bras?
Well then you shouldn’t have given us so much flammable shit.
Tampons, pads, even you Diva Cups, will be a thing
of the past. Tonight, we paint the town red.

I’m not bleaching my asshole,
I’ll bleach you, asshole.

Are you gonna put those fake eyelashes on for me?
No? Then I don’t fucking want them.
Does that shampoo also come with the photoshop
you used on the model? No? Then I don’t fucking want it.
Fuck you, Summer’s Eve.
I’d rather my vagina NOT smell
like Island Splash or Delicate Blossom
because what the fuck does that even smell like?
That’s not even a real scent.
My vagina is already vajazzled enough.

Let’s throw out our razors
and grow our hair as long as rivers.
How beautiful it will be to take the money I spend
to be pretty for you, make my hair soft for you,
my nails like candy for you, give myself
skin cancer for you,
go under the knife for you
and stop giving the 76 cents back.

There were days i spent hours crying
in the dressing room. Days I didn’t leave
the house in case someone had a camera
for fear of becoming another before picture.

So thank you, Cosmo for giving me
472 more sex tips to completely ignore.
Thank you for all of this lipstick
to write I AM FLAWLESS on the wall.
Thank you for the cover up,
the vanishing cream.
Thank you for making us invisible
that way, you’ll never see us coming.

Slampoetry de: Olivia Gatwood & Megan Falley


*Artículo & traducción: Ladies of the Road