Rompiendo

Un infinito de posibilidades se te abre de par en par,
por un talento innato como desconocido, 
nociones que van contra tu programación de hombre perfecto, 
lucen más tentadoras ahora que la enfermedad te persigue,
no hay mucho que desaprovechar,  
la ocasión de convertirte en alguien -de salir del montón- 
comienza a saciarte de poder,  
comienza a satisfacerte como nada antes 
 
ya no eres a quien asaltan desapercibido, 
comienzas a notar, que eres tú el peligro,  
que eres tú al que temen y respetan,
dejaste de ser un individuo moral inmerso en las doctrinas diarias, 
te miraste al espejo, preguntándote: ¿por qué no? 
te colmaste del espacio que terminó por contaminarte,  
que te dejó desnudo y sin hogar,
abandonaste la trayectoria, la razón,  
la ambición se apoderó de ti 
 
cual perro hambriento que mata por comer, que mata por placer, 
te dejaste yacer en la riqueza fútil,  
finalizando con la simplicidad de los desayunos,  
modificando tus objetivos por lo que la industria quiso de ti: 
un sujeto despiadado, apto de cualquier acto ruin; 
maniobraste y maltrataste,  
aún en tus acciones, observamos  
tu curiosidad tardía por lo restringido 
 
un hombre al que la muerte espera y ya no teme,  
un hombre al que le negaron palabra cuando joven, 
al que le exigieron optar por el bien,
llenándole de tabúes, que vienes a enfrentar, 
un hombre, únicamente eso,  
en su más nefasta humanidad,
y pues, en cada historia se paga el daño ejercido, 
a ti, no te quedaba vuelta atrás, 
probaste del cielo quedándote sin respiro 
 
tuviste que reponer tremenda cuota de libertinaje, 
redimiéndote a tu manera atípica, aceptando consecuencias, 
retornando un poco de las almas que robaste,
-a pesar de eso- eres tú lo que nos evoca, 
que lo bueno puede esconder lo malo  
y que en lo malo, logras encontrar bondad 

Por eso, te echo de menos,  
cada que te pienso,  
Walter White. 

Amarat

Sin educación

Me educaron para ser femenina y guardar prudencia 
dijeron que si cosas no me gustan, las debo de aguantar 
que si estoy mal, no lo muestre, que sonría y me las dé de perfecta 
ropa limpia, falda larga, cabello impecable y poco maquillaje en la cara 
cubrieron mi piel para evitar tentaciones (me  prohibieron  tenerlas) 
me contaron que no me corresponde dar  la iniciativa 
que buscar a un chico en su casa, no es de señoritas 
me  enseñaron  a  preocuparme  del qué  dirán,  
a  estar   pendiente   de   sentencias   externas 
al parecer, estas me definían, de cierta manera 
 
Me enseñaron a tejer, a bordar y a cocinar 
para convertirme en esposa, sino ¿quién me pretendería? 
me instruyeron comportarme amable y consentir, para así, 
evitar el trágico destino de la tía sin hijos  
me regalaron muñecas, para reforzar a la expectante madre 
me negaron prestársela a mi primo que quiso jugar con una 
me  atiborraron  de  Barbies  y  sus  implementos 
para que especulara comprar ropa y propiedades 
me dieron revistas, con ejemplos de mujeres que  
resaltan por  su físico, NO  su  intelecto. 
Me impusieron un  modelo  de  belleza  
para que me esforzara por caber en él 
despreciando a aquella que no lo hace, 
me dieron un rosa suave y a los chicos, un azul fuerte 
me educaron para ser princesa y esperar mi rescate 

no me dieron instrumentos para hacerlo yo solita 

me pusieron a dormir hasta la llegada del príncipe 
aquel que movería el universo por un beso mío 
me  hicieron  imaginar  perfección  garantizada 
llenándome de inseguridades en próximas relaciones 
‘quizá si no me baja la luna, no es amor verdadero’’ 
¿lo ven? nos  imponen  roles  que  crean  barreras 
a ellos que los hace verse dioses, o a nosotras, cenicientas 
 
Estudié en un colegio de mujeres y nadie mencionó si quiera  
a Mercedes Cabello de Carbonera o a Simone de Beauvoir 
ni la palabra  feminismo,  surgió alguna vez 
me hablaron de identidad, pero en la práctica,  
encontré  amonestaciones  y   oleadas  de   “no” 
me educaron para no refutar ni pensar disparejo 
para filtrarme como el común denominador 
derrochando la única biografía que poseo 

 
Me  hundieron  en   el   sistema   prusiano  
así    que    tuve    que    emerger   de    él 
mientras aún limpio sus restos y los rezagos que deja 
las  mil  etiquetas  que  aún  veo  en  rostros distantes 
de  quienes  me  juzgan   por  no  actuar  cómo  esperan,  
por no callar cuándo quieran, y la verdad, les soy sincera,  
no  hay  tiempo para  satisfacer  a  cualquiera 
únicamente has  de   ver  tu   historia   entera 
date cuenta que vale la pena  innovar la sociedad 
si eres parte de los que despiertan, comprenderás, 
puesto que  percibirás  el  llamado filantrópico 
de formar una comunidad de librepensadores 
que defienden la justicia, el amor y la equidad 
 
A todos nos han dicho cómo portarnos, qué deliberar 
encasillándonos  en  géneros o  por  creencias; 
sin embargo aportar a esta educación primitiva 
nos aparta como colectivo, volviéndonos egoístas  
que no meditan la repercusión de sus acciones 
 
A mí me educaron para ser un autómata, inanimado y vano, 
para  condenar  otras  maneras   de  reflexionar,   de  amar, 
para  acontecer  como una  oveja  extra  del  rebaño  sinfín 
mas, me alejé y vi qué requieren de mí: 

un   soldado    sin   razón    ni   pasión 

lo que hacen contigo, matándote por dentro,  
para que no te apetezca desarrollarte libre 
para que no lo desees ni causes problemas 
nos han educado para morir, ahora, pregunto: 
 
¿Los vamos a dejar? 

Amarat

(*A propósito del día de la mujer, y de la toda esta polémica que se viene dando en la educación, hay que recordar que es necesario educar para ser iguales, que lo que se nos es innato es nacer sin prejuicios y que estos solo los vamos adquiriendo en el camino… )

Poeta

Maldito Pablo,
que con tus versos 
me condenaste a amar,
te proclamo insensato
porque me enamoraste 
como a cien mil mujeres,
con letras de cariño falso 
 
Aquellas que aspiré 
hasta hartarme, hasta arrojar, 
hasta que mi nariz sangró sin parar,
por no poder retener en mi cuerpo 
ni una pizca más de ese reciclaje,
de palabras que suenan bonito 
pero que no contienen mensaje 
 
te expongo porque te quise, 
a ti y tus promesas ligeras 
de una fantasía barata,
a ti y tu efecto sinestésico, 
te maldigo, Neruda, con el 
hechizo de la revuelta de brujas, 
que miles como tú no vieron venir

Amarat

Antes de jalar el gatillo

No espero a que apuntes tu arma 
antes saco la mía, por precaución, 
la sostengo debajo de la mesa  
apuntando directo a tu vientre 
 
estoy esperando que pronuncies 
la combinación inexacta de palabras 
que proporcionen una razón inicua 
para volar el lugar en un santiamén 
 
tu lengua a penas articula silabas, 
mas, estoy dispuesta a despellejar 
tus argumentos, porque, vamos, casi 
leo tu mente a 10 cuadras de distancia 
 
repentinamente, pronuncias otra fórmula 
destruyes mis prejuicios, mi ego me ridiculiza 
muestra lo apurada que estoy en dar respuesta 
en vez de escuchar de lo que habla el opositor 
 
me demuestras que es posible sorprenderse  
que no me corresponde juzgarte sin escuchar 
y la lección más valiosa que obtengo de ti es que, 
no es conveniente portar armas en una conversación 

Amarat

Transgresión

Inconsecuencia ante doctrinas 
normalidad que se transforma 
Queer, poliamor, sin géneros 
actuar conforme a gustos 
gustar conforme a ideas 
 
rock psicodélico, música disco,  
revelan espíritus insatisfechos 
lo establecido es una invención 
lo recuerda la Santa Inquisición
o el entretenido coliseo romano 
 
hay un lado correcto en la historia 
hay quién es un hito (o un mito), 
quienes cuestionan costumbres 
quiénes transgreden los tabúes 
aquellos que no se reprimen 
 
así la urbanidad los rezague 
así los gobiernos los liquiden, 
resiste, no le consientas quitar 
la lumbre de autenticidad que 
en vuestras pupilas arde 

Amarat

Intolerancia

INTOLERANCIA.png

No son mis creencias
-o la falta de ellas-
las que nos apartan
las que obvian gentilezas
y te gritan lo erróneo en mí

No es mi poca fe ni
tu iluminación sagrada
las que nos deshacen
las que nos extrapolan

Es el espejo de la intolerancia
esa que está arraigada en ambos
sea porque tú crees que es sencillo
o como yo que creo es más complicado

Son directamente nuestras disimiles visiones
que son más grandes que lo que nos une
pero, a pesar de eso, nos pregunto:
¿Es ineludible tanta guerra?
¿Lo es tanta humillación?

 

Amarat