Whisky

Y si me enamoro de ti 
que eres un enigma,   
que eres controversia, 
acariciarías mi frente por horas,  
tus pulgares trenzarían cabellos, 
me abandonaría en tu cintura   
 
sumergiéndome en tu ombligo, 
podría besar tu celestial centro, 
absorber la miel dentro de él… 
qué ocurre si me enamoro de ti,  
si relegamos que eres una utopía, 
qué ocurre si me pierdo en tus labios   
 
quienes con dulzura me besan, 
quienes con temor se alejan, 
podría enamorarme de ti 
una velada taciturna como esta, 
en la cual admiro tus ojos sellados, 
en cual aspiro tu hedor de frambuesas   
 
también podría deslizarme
entre aquellas piernas, 
olvidando mi apellido  
en un bosque infinito; 
yo podría enamorarme de ti   
o como ahora, dejarte partir

Amarat

Realidad

La realidad de lo que vemos es un 
efecto secundario de las córneas,
no está ahí ni en una cuarta parte,
es una alteración imperceptible 
 
un paralelo al multicosmos 
que recreamos ‘n’ veces, 
por lo que nos enseñan 
y lo que logramos apreciar 
 
defecto de normalidad injerto 
en nuestra médula, tanto que, 
se juzga y prohíbe en base a  
ella, pero, ¿qué es lo normal? 
 
¿Qué es la realidad? 
Lo que vivo en 4 paredes 
o la guerra en Siria 
¿qué es lo real? 
Mi conexión a internet o 
lo que pasa en la deep web 
 
¿Qué es el bien o el mal? 
Robar para comer, catolizar para mentir 
¿Hay límites? Si el universo no los tiene 
 
¿Qué diferencia a un humano  
de un meteorito inhóspito?
¿Qué nos diferencia de las bacterias?
o las plagas que se multiplican sinsentido 
que arrasan con lo gentil que queda 
de esta atmósfera salvaje 
 
porque es distinto ¿cierto? 
¡claro que no! si lo percibimos 
-a salvo- desde Plutón, pues 
si de realidades hablamos, 
esta es la situación de Tierra:
la estamos asesinando como un 
streptococcus pneumoniae a un pulmón

Amarat

Qwerty

La era tecnológica ha arribado,
nos ha asaltado progresivamente,
se ha acoplado en nuestros trabajos 
 
nuestro comunicar, en nuestros hogares, 
amenazando con robar papel trazado a mano, 
alardea el fin de la comida elaborada o del teatro 
 
pretende entrar en nuestros cuerpos 
en órganos impresos o brazos robóticos,
incluso ahora me roba versos de lapicero 
 
supongo que lo que importante 
es ser responsable y la utilidad del medio,  
digo, genial mientras no seamos su instrumento 

Amarat

Tormenta

Tengo noches pésimas
en las que mi compañía
se acaba a sorbos

en las que podría
echarme llave
en una torre alta

noches solitarias
como el alma que
deambula en pena

noches silenciosas
capaces de arrancar
una lágrima a Dios

Diosa que lucha
para no desvanecerse
ante soplos forasteros

ya llega la tormenta
ojalá esta se pase sin
muchas vidas a su cuenta

Amarat

Peripecias de un juego de amor

Escondí mi corazón 
en algún estante 
de tu alcoba 
 
lo dejé entre cuadernos 
debajo de tu escritorio 
entre el polvo y el bong 
 
Entra, no temas, 
búscalo vendado 
con ambas palmas 
 
da un vistazo 
con el olfato 
tibio, frío, casi 
 
encanto, dime,
¿lo hallarás a
estas alturas?

Amarat

Aerofobia

el asiento se retrae,
mi mente en blanco
se aferra a quién fue,
a las memorias vividas

los oídos se me tapan,
intento soplar a través
de ellos, no funciona,
morir es eminente

mas, en contra de lo previsto,
hallo estabilidad en el cielo,
mi ansiedad se reconforta,
al menos, hasta el siguiente vuelo

Amarat

Libertad

No sabemos -de hecho- lo que eres,
concepto inefable puesto en palabra
¿Dónde será que te obtengo?
Quizá en campos de la infancia
entre montes de mi hipotálamo

No, no tienes cabida en este plano,
sin embargo, libertad, sin embargo,
te siento en esta grieta en la que
me arropo a diario, para darme
espacio, resguardo del tiempo,
que no mide el cómo pasa

Libertad

¿Será que nacemos contigo?
o que si quiera te conocemos,
o es que nos fuiste arrebatada
incluso antes de poder palparte,
por qué te siento jaula en pecho,
tu anhelo me instiga a perseguirte
como un buitre rondando la muerte

Mis ojos cerrados te oyen susurrar,
vuelcas en mí el sabor a esperanza
con esa sonrisa que compartimos,
te observo en una caricia solitaria 

Estás aquí, en calles del Centro
cuando la tomamos cientos,
reconquistando derechos;
eres paraíso en mi pensamiento
el sueño de América, que no me vendieron
pero que hallo en el accionar fuera del guion
preestablecido -por autoridades extranjeras-

Libertad

Tal vez, eres un querer errado
que no nos han ni enseñado
porque nos vendaron párpados
(y manos) quizá no te conozco,
aunque eres inherente al alma,
a lo mejor, si cerramos los ojos,
bien, hagámoslo ahora que quiero oír
el silbido de aves que habitan tus pulmones,
el canto de las sirenas que habitan tu garganta

Libertad, crisálida prometida,
sólo podré sentirte en la brisa,
en el intermedio de mis hemisferios,
no eres algo que halle en concreto
sino una vibración de mi epidermis,
eres un agasajo para mi cerebro,
la pausa entre realidad y fantasía
¿Será que dejarás de ser utopía?

Amarat

Intensamente

Si río, río mucho,
con carcajadas y ruidos molestos,
río por horas hasta no parar,
hasta que duele, pues indispensable la felicidad 
si lloro, lloro un tantito más, 
porque lloro por la estadía, la estación que se nos va,
lloro porque la tristeza también se debe escuchar,
lloro y es que, ¡soy humano! 
 
Amo vivir con intensidad; sentir el cosmos, mío;
amo abandonarme en la brisa del mar,
en la mirada cómplice de un amigo,
en la ventana de un bus diario,
en el olor despistado de 1 segundo,
soy un individuo viviendo de más,
abrazando y embrollándose de más,
gozando cuando puede, preocupándose si tiene 
 
y sí, soy yo y ando viviendo a todo dar, 
poniendo mi atención en sutilezas,
en fotografías perdidas o cortesías a olvidar,
concibo en carne viva, el malestar de miles,
el gozo de respirar, de yacer consciente, 
estoy viviendo con lo que se puede 
y estoy tratando de amar un poco más,
que si te atreves, el absoluto podremos alcanzar

Amarat

Rompiendo

Un infinito de posibilidades se te abre de par en par,
por un talento innato como desconocido, 
nociones que van contra tu programación de hombre perfecto, 
lucen más tentadoras ahora que la enfermedad te persigue,
no hay mucho que desaprovechar,  
la ocasión de convertirte en alguien -de salir del montón- 
comienza a saciarte de poder,  
comienza a satisfacerte como nada antes 
 
ya no eres a quien asaltan desapercibido, 
comienzas a notar, que eres tú el peligro,  
que eres tú al que temen y respetan,
dejaste de ser un individuo moral inmerso en las doctrinas diarias, 
te miraste al espejo, preguntándote: ¿por qué no? 
te colmaste del espacio que terminó por contaminarte,  
que te dejó desnudo y sin hogar,
abandonaste la trayectoria, la razón,  
la ambición se apoderó de ti 
 
cual perro hambriento que mata por comer, que mata por placer, 
te dejaste yacer en la riqueza fútil,  
finalizando con la simplicidad de los desayunos,  
modificando tus objetivos por lo que la industria quiso de ti: 
un sujeto despiadado, apto de cualquier acto ruin; 
maniobraste y maltrataste,  
aún en tus acciones, observamos  
tu curiosidad tardía por lo restringido 
 
un hombre al que la muerte espera y ya no teme,  
un hombre al que le negaron palabra cuando joven, 
al que le exigieron optar por el bien,
llenándole de tabúes, que vienes a enfrentar, 
un hombre, únicamente eso,  
en su más nefasta humanidad,
y pues, en cada historia se paga el daño ejercido, 
a ti, no te quedaba vuelta atrás, 
probaste del cielo quedándote sin respiro 
 
tuviste que reponer tremenda cuota de libertinaje, 
redimiéndote a tu manera atípica, aceptando consecuencias, 
retornando un poco de las almas que robaste,
-a pesar de eso- eres tú lo que nos evoca, 
que lo bueno puede esconder lo malo  
y que en lo malo, logras encontrar bondad 

Por eso, te echo de menos,  
cada que te pienso,  
Walter White. 

Amarat

Jilguero

Canta jilguero,
vocaliza en mis oídos,
arrulla mis neuronas,
acaricia el centro
de sus núcleos 
 
haz música para mí  
que recién despierto,
al unísono de la lluvia, 
vamos ¡toquen para mí!  
qué deleite es esta melodía;
naturaleza sobreviviente al asfalto 
 
son estos privilegios 
de los que nos faltan,
para recobrar misericordia,
para agarrar fuerzas,
para iniciar la partida 
 
¡Oh jilguero mío! 
no calles tu canto por  
edificios en construcción,
oh, jilguero mío, ojalá otros 
te conservasen de la polución,
quizá si compartieran esta visión 

Amarat