No le conoces

Tú no sabes quién es,
no conoces su entorno,
ni a quienes ha querido,
no has oído sus historias,
cuáles son sus tendencias
cuáles son sus desaciertos
cuán grande son sus sueños
o cuán inmensas sus aspiraciones

no estás en su pellejo no batallas sus riñas,
ni defiendes sus propósitos, no cargas su malestar,
no has curado sus dolencias y menos estarás en
sus caídas o brindando cuando alcance alegrías,
tú no le conoces, no eres un pariente ni un amigo
no estuviste cuando necesito a alguien ni estarás
cuando lo vuelva a requerir, no quieres entender
ni te preocupa comprender qué es lo que siente

no deseas ayudar, solo ¡quieres imponerte!
y, ¿por qué las opiniones son ley?
no te metas donde no te compete,
no interfieras en nuestra autonomía,
que aunque exijas, no es tu elección,
es nuestro cuerpo y mi palabra es religión,
no aquella que impones, que restriegas
con tal de sentirte superior al resto

trágate comentarios superfluos, desiste,
nadie debe seguir tu patrón ni tus modales,
que te baste con tus creencias y tus desventuras,
confórmate con lo que piensas, sin imponerlo a
quien no comparten tu visión, ni seguirá tus reglas,
¡bienaventurados los que respetan! ¡los que toleran! 

que se vayan a la mierda los que no,
déjanos decidir tranquilas y
líbranos ¡ya! de tu prisión 

Amarat

ps: Este poema lo escribí hace años, cuando marchábamos por el ABORTO LEGAL en casos de violación en el Perú, y aún asi se nos fue negado, ahora, en cambio, nuestras hermanas argentinas han alcanzado un paso enorme, son un ejemplo de lo que hace la lucha en conjunto, asambleas, marchas y mucha sororidad. Es suceso histórico. ¡La emoción no cabe en mi! Un abrazo a todas ustedes, ¡genias!

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Calabozo 1106

Mi boca, esa cárcel a la cual
van a perecer mis pensamientos,
mis dientes, barras que aprisionan conceptos, 
librando, únicamente, los admisibles 

mi lengua es el azote que
castiga la pureza de mi mente,
poniéndole filtros
y restricciones

condenando mis ideas
a impetuosos movimientos,
que las desprestigian,
que las degeneran

mi boca, una prisión, una celda
mis labios dos guardianes
que imponen y disponen
de mis pautas

mis incisivos chuecos son la secuela
de mariposas en mi estómago
que cavando estas ranuras,
de cuando en vez, escapan

pues no hay reclutas
ni soldados tiesos
que retengan el vuelo
a palabras insensatas

Amarat

https://www.facebook.com/Cosmonautaliteraria/

Ps: Este poema es acerca de lo mucho que me cuesta costaba decir lo que pienso, solía evitarlo para no ofender a otros, eso esperaban de mí, al ser una “señorita” debía morderme la lengua y eso hice (traté) pero al final, las ideas propias se me salían de entre los dientes. Palabras insensatas les dicen algunos 😉 

calabozo-1106

Perfecta

Ya estuve ahí, ya fui esa persona,
la que no arriesga, la que no empieza,
quien observa incierta y que nunca acierta,
ya pagué deudas de generaciones pasadas,
de mujeres inexistentes que no protestaron,
creyendo en los engaños que les contaron

Me vi ancha, me vi tonta y loca,
me vi insuficiente en el espejo,
me vi fea, me vi perversa e insegura,
me vi lo suficiente para no hacerlo más,
me cansé de buscar la perfección indicada,
de tener que anhelar a la familia soñada,
de preocuparme de lo que otros quieren 

¡y vaya que miles quieren un trozo de mí!
un vientre de alquiler, la ama de casa que limpia callada,
que va a la iglesia, que cree en el destino, la suerte y el azar,
aquella mujer que se quiere tanto como para no engordar,
como para no fumar, como para no insultar; la chica
que nace para ser sombra de un caballero más

no soy esa dama prudente y eso no me hace mala,
no soy esa señorita que no discute para complacer,
que no tiene sugerencias, que no expresa ni siente,
no  estoy  para  ser  aquello  que  requieren  de  mí:
la mujer que no disfruta su libido, que no habla de intimidad,
porque es tabú mientras va presa en prejuicios y estereotipos,
muchos de los que viví y que ya no alcanzo a ser

En esta, mi vida; la ilusión mejor cantada de libertad,
bajo los parámetros de mis grandes limitaciones,
en esta, mi vida, no soy esa perfecta mujer y no me culpo más,
fui el reflejo de una sociedad banal, de los sueños de parientes
más viejos que en sus tumbas, revolviéndose están, así que sí, 
ya complací a quiénes dijeron qué debo lucir o pensar 
 
ya me vestí y me desvestí, ya guardé silencio y dejé de razonar
ya cedí, ya resistí, ya puse la otra mejilla y tragué mis lágrimas
ya fui poco fuerte,  ya  les  permití  derrotarme
me vi como objeto de publicidad, ya me sentí compañía 
ya me perdí entre habladurías y competencias ridículas,
con  mujeres a la par de capaces que yo,
ya caí en lo más bajo: odié hallarme mujer

y no lo haré más, porque entiendo, esa no soy yo
solo la mejor versión de la intolerante, la no creyente,
la de los malos días y de los pésimos hábitos
no más la damisela en peligro sino una
mente emancipada que se acierta cada jornada
la persona que decide convertirse en quién desea

independiente de estereotipos que encasillan
que nos apartan de nuestro lado humanitario
los que nos dicen que amar diferente es malo
aquellos que nos hacen dispersarnos, así que no,
hoy no esconderé quién soy para agradarles
no estoy aquí para lidiar con apetitos ajenos
hoy no, no,  ni  nunca  más.

Amarat

*La foto la saqué de una campaña de Victoria Secret llamada “The perfect body”.Y sí, eran en mayoría rubias, todas delgadas y altas. Como si ese fuera el único tipo de cuerpo perfecto. Este poema fue el primero que hice para sanarme como mujer, el primero para entender cuántas veces me perdí y el camino para no volver a hacerlo. Lo escribí el 05/11/2013 y aún trabajo en ello 🙂

perfecta

 

Pelos

Atrae tu vista hacia 
mis axilas, o hacia 
mis tobillos, que veras 
pastizales de vellos 
 
pelos que crecen conmigo 
ecos de la pubertad enterrada 
ecos de sueños premonitorios 
que se dispersan entre pausas 
 
Míralos crecer sin mañana,
 independiente del que dirán 
ellos, revolucionarios de por sí, 
siguen creciendo sin importarles
 
Así los arranque a diario, 
siguen su órbita como la luna 
y aunque, nos piden desaparecerlos 
(como gobiernos a sus opositores) 
 
ellos se esparcen por doquier 
a contra marea, se duplican, 
me salen hasta en mis pechos 
¡se adueñan de mi organismo! 
recordando: ¡es su naturaleza! 
 
porque, qué es la depilación 
sino un concepto moderno, 
carente de consideración y 
que encima, provoca dolor 
 
y ello, meramente, 
para gustar al espectador, 
sin percatarse que a él 
(también) se le fue impuesto 

Amarat

*un poco de ironía para hablar de un tema tan cierto 😉 

pelos.png

Unas horas antes

Estuve en ese bus,
en la misma ruta, quizá
el mismo asiento, pero horas antes.

Pensé en todas las posibilidades
que me acogerían esa tarde
los sueños que me esperan

mi familia recibiéndome en casa
pensé ¡Vaya soy libre y feliz!
después de un día de trabajo

y sin embargo, al llegar,
por las noticias me entero:
Eyvi no tuvo la misma suerte

Un acosador le ha prendido fuego
porque no puede poseerla, por lo
que es mejor que esté muerta

a que sea una mujer libre
y yo me pregunto ¿qué tanto
les aterra? Que seamos nuestras

que tomemos decisiones
en nuestro cuerpo que
no les conciernen a ellos

y es que estoy harta
de decir que nos matan
de temer que sea mi hermana

no queremos ser cifras
para un país feminicida
que nos entierra vivas

que elige no creernos
aun con pruebas de por medio,
porque somos mujeres y no le es suficiente

así que eligen estigmatizarnos,
llamándonos feminazis y locas,
eligen cosificarnos, compartiendo

nuestras fotos en sus grupos,
mofándose de cuando protestamos
y defendemos nuestros derechos

para luego ir con la cabeza gacha
proclamando que no son todos
los que asesinan y violan

cuando eso no es lo que importa,
cuando el peligro que vivimos en el Perú, por
ser mujer, es tan tangible que está a unas horas de distancia

Amarat

*Da tanta impotencia que existan casos como el de Eyvi Agreda, y da cólera que no nos crean cuando decimos que alguien nos acosa hasta que nos hace daño y es demasiado “real” para negarlo. Es un asco tener que seguir hablando de lo mismo, cuando lo que se pierde mientras tanto, son vidas humanas.

horas-de-distancia.png

MUERTE DE MÍ  

Mi cuerpo se desprende,
fallece de cuando en mes,
frágil e inestable, fluye cual riachuelo
por surcos que va trazando el porvenir

Mi cuerpo está sucumbiendo
surgiendo entre cenizas
cual fénix acongojado
viendo partir lo ya caído
se deja florecer al proceso

Mi cuerpo está temblando,
se halla desahuciado
no divisa mejoría,
rendido ante el dolor,
ante la rabia

Absorbiéndose por ínfimos deseos,
por su naturaleza irremediable;
mi cuerpo ha de morir hoy día
y revivir, por siempre, mañana.

Amarat

muerte-de-mi.png

Travesía

Mi madre se ha quejado 
ha dicho que no le hago poesía 
cuando cada hebra de su cabello lo es, 
cuando con su tacto aplaca el incendio
convirtiendo el invierno en primavera, 
transforma la nieve en caminitos de río 
 
cuando a su lado recorrí travesías, 
un Pastoruri refleja su fortaleza, 
un tren al Tigre su aroma al ayer, 
ella es testigo de una Lima del 93, 
del sol posado en cumbres andinas 
y una errante de la sierra amazónica 
 
su historia trasciende fronteras, 
conociendo incluso Atenas,  
ha demostrado ser diosa 
de mi futuro impredecible, 
que a pesar de las diferencias
que conllevan hallarnos nuestras 
 
a pesar de que, a veces, nos hemos  
hallado lejanas, como tú en Miami y   
yo, en un subterráneo de New York, 
te confieso, mi eterna admiración, 
a esos brazos llenos de gloria y ternura, 
te conozco mujer ejemplo, mujer luchadora 
 
no hay una pizca de ti, de la que no pueda  
sacar un poema, no hay filamento alguno 
que pase desapercibido de tu sendero

Pues, madre mía, qué mejor que versos
y palabras que perecerán, que más que 
una vida de devoción, de besos y amor, 
yo te doy mi comprensión, te extiendo 
el entendimiento de años pasados y la 
paz de atardeceres venideros, juntas 
 
como cómplices de un destino incierto 
como compañeras que saben escuchar 
las mil conversaciones en los autobuses 
 
eres para mí, la contraposición a mis deseos,  
y por ello, mi complemento, mi dosis de cordura, 
recuerdo constante de responsabilidad, eres universo, 
eres el big bang, por ti, esta necesidad de escribir, por tu 
sonrisa inacabable, este temor de plasmarte insuficiente, pero 
de acuerdo, madre mía, si quieres escuchar, te hago esta y mil un poesías más 

Amarat

(Hoy, 01 de Enero, es el cumpleaños de mi mamá y hace como un mes, participé en un Slam de poesía, en el cual un concursante recitó un poema a su mamá, al día siguiente, resaltó lo mucho que le gustó, en su tono hallé cierta protesta jaja por lo que le hice este poema <3)

4 poemas de Artwood

margaret artwood.jpg

LOS POETAS RESISTEN

Los poetas resisten.
Es difícil librarse de ellos,
aunque Dios sabe que se ha intentado.
Nos los encontramos en el camino
en actitud mendicante, con sus platos,
una costumbre ancestral.
No tienen nada,
excepto moscas secas y céntimos falsos.
Nos miran como pasmados.
¿Están muertos o qué?
Sin embargo, tienen esa mirada irritante
de los que saben más que nosotros.

¿Saben más de qué?
¿Qué es lo que alegan saber?
Escupidlo, les silbamos.
¡Decidlo claro de una vez!
Si buscas una respuesta sencilla,
entonces fingen estar locos,
o borrachos, o pobres.
Se pudieron esos disfraces
hace algún tiempo,
esos jerséis negros, esos andrajos;
ahora pueden quitárselos
Y tienen problemas con sus dientes.
Ésa es una de sus cargas.
Les vendría bien ir al dentista.

También tienen problemas con sus alas.
No se muestran dispuestos a colaborar
con nuestro departamento de vuelos.
Ya no planean, no resplandecen,
no bromean.
¿Para qué demonios les pagamos?
(Imagina que les pagamos.)
No pueden despegar
con sus plumas enlodadas.
Si vuelan, es hacia abajo,
hacia la húmeda tierra gris.

Idos, les decimos,
y llevaos vuestra aburrida tristeza.
No os queremos aquí.
Se os ha olvidado cómo decirnos
lo sublimes que somos.
Que el amor es la respuesta,
siempre nos gustó ese verso.
Se os ha olvidado cómo hacernos la pelota.
Ya no sois sabios.
Habéis perdido vuestro esplendor.

Pero los poetas resisten.
No se puede decir que no son tenaces.
No saben cantar, no saben volar.
Sólo saltan y croan
y se golpean contra el aire
como si estuvieran en jaulas,
y cuentan el viejo chiste.
Cuando les preguntan, responden
que dicen lo que deben.
¡Jopé, qué pretenciosos son!

Sin embargo, saben algo.
Hay algo que sí que saben.
Algo que están susurrando.
No alcanzamos a oírlo.
¿Será sobre el sexo?
¿O sobre el polvo?
¿O sobre nuestro miedo?

MARGARET ATWOOD (De “La puerta”, 2007)
(Traducción de María Pilar Somacarreras Íñigo)

 

LECTURA DE POEMAS

Al mirar al poeta -al poeta famoso-
que revuelve sus entrañas, prepara
su cúmulo de pensamientos destructivos
y deseos vergonzantes,
sus odios rancios, sus tenues pero agudas ambiciones,
no sabes si ser sarcástico o agradecido,
al ver que él se confiesa por nosotros.

Desafienate, lleva un jersey suave,
no negro, sino amarillo pálido
como un sorbete de crema, el color
que compras a tus hijos cuando no quieres parecer sexista,
y su rostro de frente inquieta
flota sobre el oscuro fondo del escenario,
sus rasgos poco definidos
como el sol a través de la neblina;

y comprendes cómo era esta cara, una vez,
cuando era un muchachito ansioso
de puntillas y en equilibrio, que se miraba al espejo
y se preguntaba, ¿Por qué no puedo ser bueno?
y luego, ¿Son éstos mis verdaderos padres?
Y después, ¿Por qué el amor hace tanto daño?
Y más tarde, ¿Quién causa las guerras?

Quieres cogerlo en brazos
y contarle un montón de mentiras.
La gente normal no pregunta estas cosas,
podrías decir. En su lugar, vamos a fornicar.
Sabes bien que mujeres más estúpidas que tú
lo han propuesto como remedio para todos los males
de la mente y el alma. Tú juraste no caer nunca en ello,
así que haces una excepción con él.

Pero él sólo respondería,
Te he hablado de mis costras y de mis compulsiones,
mis repugnantes tormentos, mi falta de dignidad…
sólo te ensuciaría.
¿Por qué molestarte?

Y tú contestarías:
Nadie te obligó a hacer esto,
a tontear con las sílabas y el dolor,
a rodar desnudo por los cardos
y sacar tu lengua en las espinas.
Podrías haber sido albañil.
Podrías haber sido dentista.
Estar cubierto de una costra dura. Ser impasible.

Pero es inútil. Muchos albañiles
se han volado los sesos con pistolas,
de pura desesperación. En los dentistas, el porcentaje es más alto.
Quizá sea en lugar de, el escribir poesía.
Quizá esa sarta de palabras,
que ahora sale de él cual vena despellejada,
es lo que lo mantiene atado
a unos metros cuadrados de esta tierra.

Así que sigues mirando, mientras se desolla a sí mismo
en un éxtasis de auto-reproche,
ahora ya está en ropa interior,
lleva una saya de crin y unas cadenas
-fíjate bien: éstas son metáforas-
y comprendes que, al fin y al cabo,
tiene una destreza inconsciente, como hacer collares de cuentas
o destripar una caballa.
Existen técnicas o trucos para ello.

Pero en el momento en que te sientes engañado,
su voz se interrumpe de forma abrupta. Asiente levemente
y sonríe, hace una pausa;
y tú sientes el aliento que respiras
como un puño de aire que te golpea,
y te unes al aplauso.

MARGARET ATWOOD (De “La puerta”, 2007)
(Traducción de María Pilar Somacarreras Íñigo)

 

UNA MUJER POBRE APRENDE A ESCRIBIR

Está en cuclillas, los pies desnudos,
abiertos, sin
gracia; la falda metida alrededor de los tobillos.

Tiene la cara marchita y agrietada.
Parece vieja,
más vieja que nadie.

Probablemente tiene treinta años.
Sus manos, también arrugadas y agrietadas,
garabatean con torpeza. Su pelo está escondido.

Escribe con un palo, laboriosamente,
en la tierra húmeda y gris,
mientras frunce, con ansiedad, el ceño.

Escribe letras grandes, anchas.
Ahí está, terminada,
su primera palabra hasta ahora.

Nunca pensó que podría hacerlo,
ella, no.
Eso era para otros.

Mira hacia arriba, sonríe
como disculpándose,
pero no lo hace; esta vez, no; ahora sí lo hizo bien.

¿Qué está escrito en el barro?
Su nombre. No podemos leerlo.
Pero lo podemos adivinar. Mira su cara:

¿Es una Flor gozosa? ¿Radiante? ¿Sol reflejado en el Agua?

MARGARET ATWOOD (De “La puerta”, 2007)
(Traducción de María Pilar Somacarreras Íñigo)

HAS OÍDO AL HOMBRE QUE AMAS

Has oído al hombre al que amas
hablando consigo mismo en el cuarto de al lado.
No sabía que le escuchabas.
Pegaste el oído al muro
pero no conseguías captar las palabras,
sólo una especie de ruido sordo.
¿Estaba enfadado? ¿Estaba maldiciendo?
¿O era una especie de comentario
como una larga y críptica nota al pie en una página de versos?
O buscaba algo que había extraviado,
como las llaves del coche?
Entonces, de repente, se puso a cantar.
Te asustaste
porque era algo nuevo,
pero no abriste la puerta, no entraste,
y siguió cantando con su voz grave, desafinada,
densa y dura como el brezo.
La canción no era para ti, no te mencionaba.
Tenía otra fuente de contento,
nada que ver contigo en absoluto,
era un hombre desconocido, que canta en su cuarto, solo.
¿Por qué te sentiste tan dolida, y tan curiosa,
y al mismo tiempo tan feliz,
y también tan libre?

MARGARET ATWOOD (De “La puerta”, 2007)
(Traducción de María Pilar Somacarreras Íñigo)

margaret-artwood

Sin educación

Me educaron para ser femenina y guardar prudencia 
dijeron que si cosas no me gustan, las debo de aguantar 
que si estoy mal, no lo muestre, que sonría y me las dé de perfecta 
ropa limpia, falda larga, cabello impecable y poco maquillaje en la cara, 
cubrieron mi piel para evitar tentaciones (me  prohibieron  tenerlas) 
me contaron que no me corresponde dar  la iniciativa, 
que buscar a un chico en su casa, no es de señoritas, 
me enseñaron a preocuparme del qué  dirán,  
a estar pendiente de sentencias externas 
al parecer, me definían, de cierta manera 
 
Me enseñaron a tejer, a bordar y a cocinar 
para convertirme en esposa, sino ¿quién me pretendería? 
me instruyeron comportarme amable y consentir, para así, 
evitar el trágico destino de la tía sin hijos  
me regalaron muñecas para reforzar a la madre expectante,
me negaron prestársela a mi primo que quiso jugar con una,
me  atiborraron  de  Barbies  y  sus  implementos 
para que anhelara comprar ropa y propiedades,
me dieron revistas con ejemplos de mujeres que  
resaltan por su físico, NO  su  intelecto.

Me impusieron un  modelo  de  belleza  
para que me esforzara por caber en él 
despreciando a aquella que no lo hace, 
me dieron un rosa suave y a los chicos, un azul fuerte 
me educaron para ser princesa y esperar mi rescate
no me dieron instrumentos para hacerlo yo solita
me pusieron a dormir hasta la llegada del príncipe
aquel que movería el universo por uno de mis besos
me hicieron soñar un hombre de perfección garantizada,
supuesto que me dio inseguridades en relaciones futuras,
‘quizá si no me baja la luna, no es amor verdadero’’ 
¿lo ven? nos  imponen  roles  que  crean  barreras 
a ellos que los hace verse dioses, o a nosotras, cenicientas 
 
Estudié en un colegio de mujeres y nadie mencionó si quiera  
a Mercedes Cabello de Carbonera o a Simone de Beauvoir 
ni la palabra  feminismo,  surgió alguna vez 
me hablaron de identidad, pero en la práctica,  
encontré  amonestaciones  y   oleadas  de   “no” 
me instaron no refutar ni pensar disparejo 
para filtrarme como el común denominador 
derrochando la única biografía que poseo 

Me  hundieron  en   el   sistema   prusiano  
así   que   tuve   que   emerger  de   él 
mientras aún limpio sus restos y los rezagos que deja 
las  mil  etiquetas  que  aún  veo  en  rostros distantes 
de  quienes  me  juzgan   por  no  actuar cómo esperan,  
por no callar cuándo quieran, y ¿les soy sincera?
no  hay  tiempo para satisfacer a cualquiera 
únicamente has de ver tu historia entera 
nota que vale la pena innovar la sociedad;
si eres de los que despiertan, comprenderás, 
puesto que percibirás el llamado filantrópico 
de formar una comunidad de librepensadores 
que defienden la justicia, el amor y la equidad 
 
A todos nos dicen cómo portarnos, qué deliberar 
encasillándonos  en  géneros o  por  creencias; 
sin embargo aportar a esta educación primitiva 
nos aparta como colectivo, nos vuelve egoístas,
seres que no meditan la repercusión de su accionar 
 
A mí me educaron para ser un autómata, inanimado y vano, 
para  condenar  otras  maneras   de  reflexionar,   de  amar, 
para  acontecer  como una  oveja  extra  del  rebaño  sinfín 
aléjate, verás qué requieren de ti: un soldado sin razón ni pasión,
esto es lo que hacen con nosotros, matándonos por dentro,  
para que no nos apetezca desarrollarnos libres,
para que no lo deseemos ni causemos ‘problemas’
nos educan para morir, ahora, pregunto: 
 
¿Los vamos a dejar? 

Amarat

(*A propósito del día de la mujer, y de la toda esta polémica que se viene dando en la educación, hay que recordar que es necesario educar para ser iguales, que lo que se nos es innato es nacer sin prejuicios y que estos solo los vamos adquiriendo en el camino… )

SIN EDUCACIÓN

Taciturno

Mi cara está cambiando
en ella veo el tiempo
la infancia olvidada
las marcas de risa
párpados cansados
ojeras pronunciadas

en sus rendijas
despisto nuevos lunares
costras y puntos establecidos
que han dejado aquellos años,
pensamientos maquiavélicos
constantes trasnochadas

mi rostro es una historia
que se proyecta sola
cuenta de triunfos,
de lo abandonado
el perfil es identidad
y a la vez, lo que limita

Amarat

taciturnoindira_gandhi