Kaleidoscopio

Presión ocular, molestia peculiar
me remontas a climas
cuyos tonos tornasoles
me embargan de nostalgia

rastros de esferas volcánicas
botes de pelotas saltarinas
paso de cometas y purpurina

cuando el kaleidoscopio se atrofió
rompiendo en partecitas
amarillas hacia la derecha
y azules, desparramadas infinitas

un desastre a secas
no siempre es factible prever
circunstancias como ésta

a menos, claro,
lo hubiese movido
del sitio al cual
lo designé sin amparo

un rinconcito del quinto estante
acunado al lado de libros
a un, acantilado del piso 

Amarat

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Crepuscular

no voy a escribirle al amor
jamás a ese tonto e idealizado amor,
en él que no creo nada (quizá poco)
no, ¡no le creo ni una pizca!
ya tuve de esos ¡cientos! amores
corrosivos, celosos, compulsivos

que son un anti-amor que
destruye muros fuertes,
que te obsesiona
te deja sin piso
con las defensas bajas,
no, tuve de ellos ¡miles!
ya amé con mi complacer y
dije sí cuando imploré un no

por lo que, este es el antídoto,
te entrego este queer-intento:
me descubro en debilidades
las convierto en fortaleza
en batallas conquistadas
no me rindo ni cedo sueños
amo con pasión, con deseo,
ya no con inseguridad
amo con mi pensamiento

te escojo y me escojo primero
me comparto y te consiento hacerlo
admito que me beses sin juramentos
que te quedes sin alientos
desbordado de afectos
¡no quiero darte nada!
sino mi aura etérea
momentánea, pasajera
yo no quiero una promesa
me basta con que me escojas
para compartir una tarde como esta 

Amarat

Soledad

Echados, en el mismo colchón
es cuando más te siento ausente
somos dos buques
marchando a la deriva

Devastando todo,
naufragamos, juntos,
directo hacia el olvido,
huracán que nos digiere

¿Cómo permitimos esta situación?
Quédate colgado en mis hombros
se esfuman tus manos en mi cintura
se van como los cerezos en el otoño

Nos adentramos a las marianas
son aguas profundas
nos mantienen sin aire
¡Suelta el ancla, ahora!

Formaciones rocosas te ocultan
te veo, pero no logro tocarte
un iceberg se interpone
mis pies no saltan

Así partimos, tesoro,
¡cómo he de extrañarte!
no sé cómo expresarlo
ni si tomas nota cuándo

porque, ya ves,
estás a mi lado
y así, acompañados,
la soledad es muy grande

Amarat

Rebelarte

Soy nube y galaxia   
un halo, un viaje, 
un rostro rebelde  
un extraterrestre 
 
curiosidad, melancolía, 
una fotografía, un otoño, 
soy ruido a veces silencio   
soy unos cuantos minutos 
 
una canción, una amistad 
unos previos, un problema   
un te quiero y un hasta luego  
soy una historia y sus secretos 
 
una distancia kilométrica  
una madrugada a solas
el músico de mis sueños   
la huella bajo la lluvia 
 
magia acorralada en un frasco:
escribo sublimes absurdo 
de un alma atrapada en
el mundo de concreto 
 
pensamiento creativo, 
lo extraviado de la fe, 
no vivo, no muero, 
solo ando por aquí

Amarat

Amo

No quiero un cubículo
no quiero una jefes
ni horarios de oficina
no quiero pasar la vida
detrás de un escritorio
que no me describe

no quiero perder la pasión
despertarme un solo día
sin amarlo por completo
sin llevarlo al extremo
no quiero servirle a alguien

producir un film ajeno
en el que no creo
no quiero hacer televisión
o la porquería que la suplanta
haciéndose llamar programas

no quiero venderme por unos dólares
ni traficar cuerpos para publicidad
ni rentar mis ideas para comer
con gusto viviré a las justas
escribiendo en calles ocultas

con gusto olvidaré mi nombre
me rendiré como un discípulo,
con gusto he de perder mis años
si se traducen en hacer lo que amo

Amarat

(No está demás decir que lamentablemente trabajar en lo que amamos, muchas veces queda en utopía, por lo que, a pesar de que trabajar para ganar dinero sea necesario, igual es indispensable buscar unos momentos para realizar nuestros sueños)

Pienso

Pienso, la verdad indiscutible por la que parte Descartes:
Pienso, luego existo; luego soy, luego desaparezco,
me sumerjo en mis adentros, reflexiones me llevan lejos,
impulsos eléctricos que despegan mis pies del suelo,
que me empujan y me transportan al multiverso añorado;
cuando entre tanto, el espacio se divide en partículas microscópicas que
componen galaxias, estrellas, microorganismos con vida o restos de ella,
divago… deambulo, mi pensamiento se torna sombrío como certero :
somos nada, somos uno, una casualidad entre trillones

energía creciente que forma universos paralelos,
tan   a n ó n i m o s   como nuestro   u l t e r i o r,
probabilidades, oportunidades, depende del ángulo focal,
del filtro que nos ponemos al ver, como quién pasa a mirar;
pienso, pienso mucho, requiero un por qué y un para qué,
mientras ideas surgen innatas como huella del infinito estelar,
como si alguna célula en mí lo supiese desde de siempre,
como si estuviese impreso en alguna parte, de cierta forma
Pienso, luego existo ¿O existo y por ende pienso?

existo, siento ¿o es un parecer? una distracción de “La mátrix”
nuestras percepciones nos restringen, las falsas creencias,
la incrédula fe de creer que somos los elegidos,
la ignorancia de suponer que estamos solos,
en este ámbito consumista que aleja la autenticidad
que esperamos desde el inicio de la era, desde la razón;
y qué será, qué será, no cesan mis ansias de cuestionar,
porque pienso, siento, soy y es esa la sociedad salvada
los que sienten, piensan, s o n. 

Amarat

(Este poema lo escribí en el 2012, leía sobre Descartes y cómo su pensamiento fue aplazado por nuevos filósofos -como Spinoza- y me quedé pensando, en la evolución de las teorías, qué mágico resulta el cuestionar)

Bla  

Yo no pienso al hablar
no pienso al escribir
las palabras caen
absorbidas por
un afán voraz
de comunicar

siente en los poros
esta, mi ansiedad,
no estás al control
(aunque si lo estás)
siente este vomitivo
concepto de hablar

cuando las palabras,
en realidad no bastan
porque por más que
las repito y las repito,
estas no logran sanar
lo que no está escrito

Amarat

Barroco

Un tiempo donde la vida es un sueño
y los sueños son la vida misma,
hay un tiempo, sí; mas ya no lo habrá,
quedará en el vacío de viejas épocas,
cuando ansiábamos no despertar, en
cual eras el día altivo; yo, la noche calma,
juntándonos a hurtadillas, para el ciclo pasar

¡Ay!, ¿Qué serán de las memorias perdidas? ¿las hallarán
o las rescatarán del inmundo infinito paso firme del reloj?
¿Impedirán que se esfumen del contexto que no viviremos?
¿Se mantendrán anécdotas de una tarde que no debió acabar?

Quién nos recordará cuando pasen cien años
y la tierra 
nos haya absorbido, dejando huesos
que no extrañarán 
¿Existirás alma eterna? ¿plano
ancestral? 
acaso, ¿alguna creencia nos aguardará?

Por lo menos un individuo ¿sabrá mis alegrías?
¿de lo que fue mi estadía en la comunidad?
será un tataranieto, un pariente lejano,
quizá un fan a destiempo o un ente
que sepa que esto es un sueño,
que hubo un tiempo

que ya no lo habrá…

Amarat

(Este es uno de los primeros poemas que hice, allá por el 2012, mi estilo ha variado 🙈)

REMINISCENCIA  

Sonido a melancolía,
envuelve fantasmas
con los colores  
que te rodean

al fondo, arrebol
espera a desaparecer,
en esa deserción, 
el frescor del delirio

en esa falta siento  
la pasión extravagante
del mañana,
de quiénes esperan

en este minuto,
aprecio cada posibilidad,
ato siniestra la casualidad
valoro nuestra brevedad

refleja tu luz en
moléculas de hidrógeno
que se renuevan en un rayo
que se esfuma

¿Qué es existir?

si no momentos  
que se irán
como un día  
el sol también lo hará

Amarat