Sin educación

Me educaron para ser femenina y guardar prudencia 
dijeron que si cosas no me gustan, las debo de aguantar 
que si estoy mal, no lo muestre, que sonría y me las dé de perfecta 
ropa limpia, falda larga, cabello impecable y poco maquillaje en la cara, 
cubrieron mi piel para evitar tentaciones (me  prohibieron  tenerlas) 
me contaron que no me corresponde dar  la iniciativa, 
que buscar a un chico en su casa, no es de señoritas, 
me enseñaron a preocuparme del qué  dirán,  
a estar pendiente de sentencias externas 
al parecer, me definían, de cierta manera 
 
Me enseñaron a tejer, a bordar y a cocinar 
para convertirme en esposa, sino ¿quién me pretendería? 
me instruyeron comportarme amable y consentir, para así, 
evitar el trágico destino de la tía sin hijos  
me regalaron muñecas para reforzar a la madre expectante,
me negaron prestársela a mi primo que quiso jugar con una,
me  atiborraron  de  Barbies  y  sus  implementos 
para que anhelara comprar ropa y propiedades,
me dieron revistas con ejemplos de mujeres que  
resaltan por su físico, NO  su  intelecto.

Me impusieron un  modelo  de  belleza  
para que me esforzara por caber en él 
despreciando a aquella que no lo hace, 
me dieron un rosa suave y a los chicos, un azul fuerte 
me educaron para ser princesa y esperar mi rescate
no me dieron instrumentos para hacerlo yo solita
me pusieron a dormir hasta la llegada del príncipe
aquel que movería el universo por uno de mis besos
me hicieron soñar un hombre de perfección garantizada,
supuesto que me dio inseguridades en relaciones futuras,
‘quizá si no me baja la luna, no es amor verdadero’’ 
¿lo ven? nos  imponen  roles  que  crean  barreras 
a ellos que los hace verse dioses, o a nosotras, cenicientas 
 
Estudié en un colegio de mujeres y nadie mencionó si quiera  
a Mercedes Cabello de Carbonera o a Simone de Beauvoir 
ni la palabra  feminismo,  surgió alguna vez 
me hablaron de identidad, pero en la práctica,  
encontré  amonestaciones  y   oleadas  de   “no” 
me instaron no refutar ni pensar disparejo 
para filtrarme como el común denominador 
derrochando la única biografía que poseo 

Me  hundieron  en   el   sistema   prusiano  
así   que   tuve   que   emerger  de   él 
mientras aún limpio sus restos y los rezagos que deja 
las  mil  etiquetas  que  aún  veo  en  rostros distantes 
de  quienes  me  juzgan   por  no  actuar cómo esperan,  
por no callar cuándo quieran, y ¿les soy sincera?
no  hay  tiempo para satisfacer a cualquiera 
únicamente has de ver tu historia entera 
nota que vale la pena innovar la sociedad;
si eres de los que despiertan, comprenderás, 
puesto que percibirás el llamado filantrópico 
de formar una comunidad de librepensadores 
que defienden la justicia, el amor y la equidad 
 
A todos nos dicen cómo portarnos, qué deliberar 
encasillándonos  en  géneros o  por  creencias; 
sin embargo aportar a esta educación primitiva 
nos aparta como colectivo, nos vuelve egoístas,
seres que no meditan la repercusión de su accionar 
 
A mí me educaron para ser un autómata, inanimado y vano, 
para  condenar  otras  maneras   de  reflexionar,   de  amar, 
para  acontecer  como una  oveja  extra  del  rebaño  sinfín 
aléjate, verás qué requieren de ti: un soldado sin razón ni pasión,
esto es lo que hacen con nosotros, matándonos por dentro,  
para que no nos apetezca desarrollarnos libres,
para que no lo deseemos ni causemos ‘problemas’
nos educan para morir, ahora, pregunto: 
 
¿Los vamos a dejar? 

Amarat

(*A propósito del día de la mujer, y de la toda esta polémica que se viene dando en la educación, hay que recordar que es necesario educar para ser iguales, que lo que se nos es innato es nacer sin prejuicios y que estos solo los vamos adquiriendo en el camino… )

SIN EDUCACIÓN

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4 thoughts on “Sin educación

  1. Es maravillosa tu entrada porque expresa lo que nos puede dañar a la hora de elegir un camino u otro, todo lo que nos han inculcado. Es determinante como.nos vemos a la hora de realizarnos como seres humanos, antes que por ser hombre o mujer. Supongo que habría que cambiar el principio, para llegar a un buen final. La base de la educación está en la familia, ahí es por donde hay que empezar. Besos a tu alma.

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  2. Fantástico, Cosmonauta. Yo también creo que el fin del machismo, del racismo, de la violencia de género y, en general, de cualquier tipo de discriminación, vendrá de la mano de una forma de educar basada en el total respeto a los demás. Un saludo.

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