Intensamente

Si río, río mucho,
con carcajadas y ruidos molestos,
río por horas hasta no parar,
hasta que duele, pues indispensable la felicidad 
si lloro, lloro un tantito más, 
porque lloro por la estadía, la estación que se nos va,
lloro porque la tristeza también se debe escuchar,
lloro y es que, ¡soy humano! 
 
Amo vivir con intensidad; sentir el cosmos, mío;
amo abandonarme en la brisa del mar,
en la mirada cómplice de un amigo,
en la ventana de un bus diario,
en el olor despistado de 1 segundo,
soy un individuo viviendo de más,
abrazando y embrollándose de más,
gozando cuando puede, preocupándose si tiene 
 
y sí, soy yo y ando viviendo a todo dar, 
poniendo mi atención en sutilezas,
en fotografías perdidas o cortesías a olvidar,
concibo en carne viva, el malestar de miles,
el gozo de respirar, de yacer consciente, 
estoy viviendo con lo que se puede 
y estoy tratando de amar un poco más,
que si te atreves, el absoluto podremos alcanzar

Amarat

Rompiendo

Un infinito de posibilidades se te abre de par en par,
por un talento innato como desconocido, 
nociones que van contra tu programación de hombre perfecto, 
lucen más tentadoras ahora que la enfermedad te persigue,
no hay mucho que desaprovechar,  
la ocasión de convertirte en alguien -de salir del montón- 
comienza a saciarte de poder,  
comienza a satisfacerte como nada antes 
 
ya no eres a quien asaltan desapercibido, 
comienzas a notar, que eres tú el peligro,  
que eres tú al que temen y respetan,
dejaste de ser un individuo moral inmerso en las doctrinas diarias, 
te miraste al espejo, preguntándote: ¿por qué no? 
te colmaste del espacio que terminó por contaminarte,  
que te dejó desnudo y sin hogar,
abandonaste la trayectoria, la razón,  
la ambición se apoderó de ti 
 
cual perro hambriento que mata por comer, que mata por placer, 
te dejaste yacer en la riqueza fútil,  
finalizando con la simplicidad de los desayunos,  
modificando tus objetivos por lo que la industria quiso de ti: 
un sujeto despiadado, apto de cualquier acto ruin; 
maniobraste y maltrataste,  
aún en tus acciones, observamos  
tu curiosidad tardía por lo restringido 
 
un hombre al que la muerte espera y ya no teme,  
un hombre al que le negaron palabra cuando joven, 
al que le exigieron optar por el bien,
llenándole de tabúes, que vienes a enfrentar, 
un hombre, únicamente eso,  
en su más nefasta humanidad,
y pues, en cada historia se paga el daño ejercido, 
a ti, no te quedaba vuelta atrás, 
probaste del cielo quedándote sin respiro 
 
tuviste que reponer tremenda cuota de libertinaje, 
redimiéndote a tu manera atípica, aceptando consecuencias, 
retornando un poco de las almas que robaste,
-a pesar de eso- eres tú lo que nos evoca, 
que lo bueno puede esconder lo malo  
y que en lo malo, logras encontrar bondad 

Por eso, te echo de menos,  
cada que te pienso,  
Walter White. 

Amarat

Jilguero

Canta jilguero,
vocaliza en mis oídos,
arrulla mis neuronas,
acaricia el centro
de sus núcleos 
 
haz música para mí  
que recién despierto,
al unísono de la lluvia, 
vamos ¡toquen para mí!  
qué deleite es esta melodía;
naturaleza sobreviviente al asfalto 
 
son estos privilegios 
de los que nos faltan,
para recobrar misericordia,
para agarrar fuerzas,
para iniciar la partida 
 
¡Oh jilguero mío! 
no calles tu canto por  
edificios en construcción,
oh, jilguero mío, ojalá otros 
te conservasen de la polución,
quizá si compartieran esta visión 

Amarat

Viajemos

Viaje interestelar, a través del espacio, a través del arte;
donde eres un instante y forjas tu historia con pasión,
un viajecito de la juventud, de los que jamás escapas,
nde la impresión varía al punto de dudar la existencia,
dónde llegas a cuestionarte los por qué de los porque,
haciendo hasta del sufrimiento: lo entrañable, lo real,
un período que es más si lo sabes captar en su totalidad;
tú y yo, en esta paradisíaca esfera que una mente perdurará 
 
para constituir parte de un vídeo, de una gran leyenda,  
una experiencia m á g i c a p  é  i  a ,
un cuento de no acabar,  esos, de un día repentino
que compartes en complicidad, con quién te resulta especial,
un recorrido a través de los sentidos u otra actividad sensorial,
un viaje que da giro a la forma de mirar, a la forma de recapacitar,
de los que no puedes volver, de los que, no quieres volver
porque te abren nuevos universos (antiguas visiones)
tornando el momento en particular e intrapersonal 
 
trasladémonos a una montaña imaginaria, 
pasemos un minuto -de los que desperdiciamos 
viviéndo en una isla, como si no incumbiera más,
hagamos como si fuese sólo este intervalo,
-ojalá lo sea- así valoraríamos el respirar, 
la lluvia, la estimaríamos con autenticidad; 
viajes, de los que aprendemos de más,
¿Qué dices, retomamos el viajar? 

Amarat

Sin educación

Me educaron para ser femenina y guardar prudencia 
dijeron que si cosas no me gustan, las debo de aguantar 
que si estoy mal, no lo muestre, que sonría y me las dé de perfecta 
ropa limpia, falda larga, cabello impecable y poco maquillaje en la cara 
cubrieron mi piel para evitar tentaciones (me  prohibieron  tenerlas) 
me contaron que no me corresponde dar  la iniciativa 
que buscar a un chico en su casa, no es de señoritas 
me  enseñaron  a  preocuparme  del qué  dirán,  
a  estar   pendiente   de   sentencias   externas 
al parecer, estas me definían, de cierta manera 
 
Me enseñaron a tejer, a bordar y a cocinar 
para convertirme en esposa, sino ¿quién me pretendería? 
me instruyeron comportarme amable y consentir, para así, 
evitar el trágico destino de la tía sin hijos  
me regalaron muñecas, para reforzar a la expectante madre 
me negaron prestársela a mi primo que quiso jugar con una 
me  atiborraron  de  Barbies  y  sus  implementos 
para que especulara comprar ropa y propiedades 
me dieron revistas, con ejemplos de mujeres que  
resaltan por  su físico, NO  su  intelecto. 
Me impusieron un  modelo  de  belleza  
para que me esforzara por caber en él 
despreciando a aquella que no lo hace, 
me dieron un rosa suave y a los chicos, un azul fuerte 
me educaron para ser princesa y esperar mi rescate 

no me dieron instrumentos para hacerlo yo solita 

me pusieron a dormir hasta la llegada del príncipe 
aquel que movería el universo por un beso mío 
me  hicieron  imaginar  perfección  garantizada 
llenándome de inseguridades en próximas relaciones 
‘quizá si no me baja la luna, no es amor verdadero’’ 
¿lo ven? nos  imponen  roles  que  crean  barreras 
a ellos que los hace verse dioses, o a nosotras, cenicientas 
 
Estudié en un colegio de mujeres y nadie mencionó si quiera  
a Mercedes Cabello de Carbonera o a Simone de Beauvoir 
ni la palabra  feminismo,  surgió alguna vez 
me hablaron de identidad, pero en la práctica,  
encontré  amonestaciones  y   oleadas  de   “no” 
me educaron para no refutar ni pensar disparejo 
para filtrarme como el común denominador 
derrochando la única biografía que poseo 

 
Me  hundieron  en   el   sistema   prusiano  
así    que    tuve    que    emerger   de    él 
mientras aún limpio sus restos y los rezagos que deja 
las  mil  etiquetas  que  aún  veo  en  rostros distantes 
de  quienes  me  juzgan   por  no  actuar  cómo  esperan,  
por no callar cuándo quieran, y la verdad, les soy sincera,  
no  hay  tiempo para  satisfacer  a  cualquiera 
únicamente has  de   ver  tu   historia   entera 
date cuenta que vale la pena  innovar la sociedad 
si eres parte de los que despiertan, comprenderás, 
puesto que  percibirás  el  llamado filantrópico 
de formar una comunidad de librepensadores 
que defienden la justicia, el amor y la equidad 
 
A todos nos han dicho cómo portarnos, qué deliberar 
encasillándonos  en  géneros o  por  creencias; 
sin embargo aportar a esta educación primitiva 
nos aparta como colectivo, volviéndonos egoístas  
que no meditan la repercusión de sus acciones 
 
A mí me educaron para ser un autómata, inanimado y vano, 
para  condenar  otras  maneras   de  reflexionar,   de  amar, 
para  acontecer  como una  oveja  extra  del  rebaño  sinfín 
mas, me alejé y vi qué requieren de mí: 

un   soldado    sin   razón    ni   pasión 

lo que hacen contigo, matándote por dentro,  
para que no te apetezca desarrollarte libre 
para que no lo desees ni causes problemas 
nos han educado para morir, ahora, pregunto: 
 
¿Los vamos a dejar? 

Amarat

(*A propósito del día de la mujer, y de la toda esta polémica que se viene dando en la educación, hay que recordar que es necesario educar para ser iguales, que lo que se nos es innato es nacer sin prejuicios y que estos solo los vamos adquiriendo en el camino… )

Poeta

Maldito Pablo,
que con tus versos 
me condenaste a amar,
te proclamo insensato
porque me enamoraste 
como a cien mil mujeres,
con letras de cariño falso 
 
Aquellas que aspiré 
hasta hartarme, hasta arrojar, 
hasta que mi nariz sangró sin parar,
por no poder retener en mi cuerpo 
ni una pizca más de ese reciclaje,
de palabras que suenan bonito 
pero que no contienen mensaje 
 
te expongo porque te quise, 
a ti y tus promesas ligeras 
de una fantasía barata,
a ti y tu efecto sinestésico, 
te maldigo, Neruda, con el 
hechizo de la revuelta de brujas, 
que miles como tú no vieron venir

Amarat

No te amo

no te amo, 
sin embargo, 
estoy llorando 
 
recreando alboradas 
reconstruyendo el castillo, 
qué es lo que extraño de ti 
 
no entiendo  
cómo aún hieres, 
sé que ya no estás 
 
no hay regreso 
ni poemas que  
acompañar 
 
he borrado canciones; 
sin embargo logras colarte 
como un gusano en la manzana 
 
esa minúscula grieta 
colapsa el tanque 
que se resiste a abrir 
 
pero es tan pequeña 
que no lo nota, hasta  
que un sábado explota 
 
doblo la esquina de la hoja 
para resaltar ese pasaje 
enmarco tu retrato 
 
le prendo fuego 
le tiro agua hirviendo 
y aún no lo consigo 
 
qué hago si no te olvido 
qué hago si no te amo 
¿cómo sobrevivo?

Amarat

No tienes cabida

Hay corazones trasparentes
como el canto de un ruiseñor
ellos, por contrario al anhelo,
no fueron hechos para este orbe
lo corroboran las prontas partidas,
un corazón cuyo amor es fuego vibrante
no le pertenece a la jerarquía en Tierra

esta cárcel circular que habitamos
es sólo apta para quién sobrevive
para quién manipula alientos foráneos;
no para aquellos que no ven la inmundicia
la fase decrépita en la que nos hallamos,
no, sus ojos fueron sellados,
preservando su inocencia
con bendita ignorancia

sus días fueron desborde de felicidad,
hasta el último de ellos fue matizado
con aprecio sincero por la humanidad,
ellos no vieron los hilos que nos jalan
ni sufrieron la derrota de sus sueños
¿hay acaso algo más puro que eso?

ven, alúmbranos un rato
con tus gratos recuerdos,
que el sendero se complica
o lo enmarañamos nosotros,
al decidir hurgar en los intestinos
de un monstruo llamado sistema
¡oh, luminoso ser ido! que tu fe
se me contagie con un canto

que, por lo menos, uno de nosotros,
descansa ya de la voracidad que rodea,
que, por lo menos, una de nosotras
se convertirá en polvo estelar,
mantente luz, ente pasajero,
y al menos de vez en cuando,
ven e iluminamos un tanto

Amarat

Máquina de Escribir

estoy cansada, mas, 
hay tantos párrafos 
que aún no he leído 
que requiero crearlos 
identificarme en frases 
¡burda manera de existir! 
 
determinar con un lápiz 
quién vive o quién no 
qué labios perduran 
a través de décadas 
qué heridas conservo 
para sangrarlas luego 
 
regocijarme en el odio, 
volver a llorar las penas, 
explotarlas, recurrir a ese 
sentir, una y otra y otra vez 
inundarme de esta náusea 
de ese olor a leche podrida 
 
sobre-poblar tu cerebro 
con voces intermitentes 
de psicópatas y amantes 
enfurecidos, hablando a la par 
de la voz interna, que evoca 
las victorias y las tinieblas 
 
estoy a un salto  
de perder la cordura 
(les he advertido antes) 
en líneas premonitorias 
es eso, o, quizá he invertido  
muchas horas en esto de escribir

Amarat

Antes de jalar el gatillo

No espero a que apuntes tu arma 
antes saco la mía, por precaución, 
la sostengo debajo de la mesa  
apuntando directo a tu vientre 
 
estoy esperando que pronuncies 
la combinación inexacta de palabras 
que proporcionen una razón inicua 
para volar el lugar en un santiamén 
 
tu lengua a penas articula silabas, 
mas, estoy dispuesta a despellejar 
tus argumentos, porque, vamos, casi 
leo tu mente a 10 cuadras de distancia 
 
repentinamente, pronuncias otra fórmula 
destruyes mis prejuicios, mi ego me ridiculiza 
muestra lo apurada que estoy en dar respuesta 
en vez de escuchar de lo que habla el opositor 
 
me demuestras que es posible sorprenderse  
que no me corresponde juzgarte sin escuchar 
y la lección más valiosa que obtengo de ti es que, 
no es conveniente portar armas en una conversación 

Amarat